Franklin Palacios Plúas
universitario, Milagro
Es realmente increíble lo que está pasando en nuestro país.
Los “honorables” diputados de la República otra vez han hecho lo que les da la gana. Se suben el sueldo sin importar la situación económica del pueblo.
Es hora entonces de que la ciudadanía haga sentir su voz para que de una vez se sancione a estos individuos que están muy bien identificados dentro del Consejo Administrativo de la Legislatura. Esperemos que este no sea otro más de los tantos casos en el que la prepotencia y el descaro de los legisladores quedan siempre impunes.
Mario Solís Herrera,
Philadelphia, EE.UU.
Diputados del Congreso Nacional, su obligación es legislar socialmente y fiscalizar constitucionalmente, porque no es justo que por vendettas empantanen, políticamente hablando, proyectos de desarrollo para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Eso es un crimen como lo es la delincuencia y la corrupción.
El país ya no puede continuar viviendo en un laberinto de pasiones y desaciertos por el egoísmo y la ambición de unos pocos. Es hora de parar esas posiciones porque no es justo que se siga lastimando el bienestar del pueblo. Es importante que tradicionales partidos políticos tomen en cuenta que hace mucho rato el pueblo les retiró su confianza, y es tiempo de que produzcan cambios fundamentales en esas organizaciones.