Los restos mortales de la ministra de Defensa de Ecuador, Guadalupe Larriva, fueron trasladados esta tarde a Cuenca, de donde era oriunda, para ser enterrados mañana.
Cientos de personas esperaron a la fallecida secretaria de Estado en los exteriores del aeropuerto cuencano Mariscal Lamar, en un ambiente evidentemente muy lluvioso.
Militares de la fuerza terrestre esperaban formados para hacer la calle de honor en espera del féretro de la Ministra, y el de su hija, Claudia, de 17 años. Ambos ataúdes, cubiertos con la bandera de Ecuador, fueron trasladados desde Quito en un avión C-130 de la Fuerza Aérea ecuatoriana.
Los restos mortales de Larriva, Claudia Ávila y del teniente coronel Marco Gortaite, fueron trasladados hoy desde Manta (oeste), cerca del lugar del accidente, hasta Quito para recibir los honores de rigor.
Los féretros con los restos de los otros tres militares llegaron también a la capital ecuatoriana en la tarde para el velatorio, que tiene lugar en un recinto educativo y militar situado en el noroeste de Quito.
El féretro del teniente Luis Herrera Espín fue trasladado a la provincia del Napo, en la amazonía ecuatoriana, para ser velado en la localidad de Archidona, de donde era oriundo.
Además de Gortaire, comandante del Grupo de Helicópteros número 43 "Portoviejo", y Espín, en el accidente murieron los capitanes Hugo Acosta Rubio, Byron Zurita Basantes y Richard Jurado Gallardo.
Misa solemne en Colegio Militar
Alrededor de las 11:44, en las instalaciones del Colegio Militar, se dio inicio a la misa para tres de los fallecidos en un accidente de helicóptero ocurrido anoche cerca de Manta.
Las lecturas de la misa las realizaron en su orden el presidente Rafael Correa, la ministra María Fernanda Espinosa, y el vicepresidente Lenin moreno.
Previamente, los cuerpos de la ministra de Defensa, Guadalupe Larriva; su hija Claudia, y los cinco militares fueron velados esta mañana en la Base Aérea de Manta.
Minutos antes de las 10:00, los cuerpos de la ministra de Defensa, Guadalupe Larriva, su hija Claudia Ávila y el teniente coronel Marco Antonio Gortaire fueron trasladados a Quito.
El presidente Rafael Correa, que decretó tres días de luto nacional, expresó su consternación por la tragedia tras asistir a la misa de honras fúnebres.
"No puedo entender que a tan sólo nueve días de inaugurado un gobierno joven de gente, de gente buena, que lo único que queremos es el cambio, se nos lleven a una de las mentes más lúcidas, una de las manos más limpias y uno de los corazones más ardientes por la Patria", dijo el mandtario.
"Estoy confundido, tengo que confesar que jamás me he resignado ante la muerte, me rebelo ante esas cosas, me rebelo un poco ante Dios, aseguró", visiblemente consternado.
Añadió que en honor a los fallecidos se mantendrá firme en su decisión de recuperar la patria para todos.
Familiares a Quito
Mientras, a las 09:05, doce familiares de Larriva, acompañados por el gobernador de la provincia del Azuay, Oswaldo Larriva, partieron de Cuenca hacia la capital ecuatoriana en una avioneta de las Fuerzas Armadas Ecuatorianas.
Un choque entre los dos helicópteros tipo gacela del Ejército, provocó la muerte de sus siete ocupantes en Jaramijó, cercano a la Base de Manta, provincia de Manabí.
Larriva, quien iba a contraer matrimonio en febrero próximo con Édgar Moncayo, regresaba junto a su hija menor, Claudia Ávila; el comandante del Grupo de Helicópteros número 43 "Portoviejo", Marco Gortaire, y los cinco pilotos a la base militar de la ciudad de Portoviejo tras asistir a una maniobra de la aviación de combate de la Fuerza Terrestre. Así lo informó el Ministerio de Defensa.
El Presidente de la República, Rafael Correa, en compañía de algunos de sus ministros se dirigió en las primeras horas de la base de Manta hacia la capital, donde los familiares y partidarios de la Ministra fallecida esperaban que lleguen los restos de ella y de su hija para ser velados en el templete de los Héroes del colegio Eloy Alfaro de Quito.