Perú emprendió una ofensiva de protección de sus recursos naturales al registrar más de 3.000 variedades de cultivos nativos para resguardarlos y reclamar derechos soberanos sobre ellos. Una de las metas es impedir la “biopiratería” que se produce desde hace unos 30 años por falta de normas y regulación, dijo Tulio Medina, del Instituto Nacional de Investigación Agraria (INIA), quien señaló que Perú es víctima porque en diversos países se hacen productos medicinales con esas plantas.
Las especies más afectadas son la maca, conocida como el “viagra de los Andes”; la uña de gato, poderoso desinflamante natural; el sacha inchi, con un gran contenido de omega 3; el yacón, ideal para reducir el colesterol y la arterioesclerosis, entre otras plantas que han sido “domesticadas” en Perú.
Debido a la biopiratería, en 1992, Perú no pudo presentar en una feria de Sevilla (España) la forma tradicional de extraer el componente activo de la uña de gato pues una empresa alemana tenía la patente, explicó Medina.