- ENE. 24, 2007 - Foto - Cartas al Director - EL UNIVERSO
Creo en una convocatoria a consulta popular. La respuesta mayoritaria será de ratificación a una Asamblea Nacional.
La gente quiere un cambio de 180 grados y ve que este es el camino idóneo, pero de ahí a pensar que el movimiento que llevó a la Presidencia a Rafael Correa, por el hecho de contar con el apoyo del pueblo en la segunda vuelta, va a copar los espacios de la Asamblea, es una cuestión diferente e incierta. El pueblo necesita conocer los cambios por los que va a votar, cuáles son las reformas políticas al Estado, por qué es necesaria la Asamblea Nacional y por qué estos cambios no debe hacerlos el Congreso Nacional.
Votaré por el asambleísta que me convenza que es honesto y me diga que los cambios que va a plantear son los que reclamamos: despolitización del organismo electoral; modificación completa de la ley electoral que en la actualidad privilegia el voto en plancha; despolitización de la elección del contralor, procurador y fiscal de la nación; incluir en la Constitución el mecanismo para que el Congreso cese al Presidente con la salida en conjunto del mismo Parlamento que lo cesa; que el Presidente pueda una sola vez cesar al Congreso en sus funciones; incluir el sistema de distritos en la división política del Estado para instaurar un proceso eficiente de autonomías, y para que la elección de diputados y demás representantes de la sociedad civil sea justa y representativa.
No me interesa el asambleísta que quiera incluir en la Carta Magna elementos superados de la izquierda. Vetaría al que venga con un discurso pro Chávez o Evo Morales.
Jorge Alberto Herrera Briones
Guayaquil
El artículo 1 que deberá tratar la Asamblea Constituyente en su primer orden del día es la extinción del actual Congreso Nacional.
Los diputados tienen usos y costumbres arraigadas de ser solamente correveidiles de sus patrones. Casi todos tienen más celulares para escuchar a sus mandamás, que proyectos de leyes sociales presentados.
El artículo 2 deberá ser la derogación como credencial de honradez e integridad moral poseer la visa de Estados Unidos, como ocurre ahora; porque el que la tiene se siente en los “cielos”. Esta Asamblea tiene que pasar a la historia como la del “Año VII”, estableciendo las bases de partida para que Ecuador sea una oportunidad para todos los ecuatorianos y no un negocio para los mismos de siempre. ¡Ni yanquis ni marxistas. Asambleístas!
Daniel Poggi Liberman
Guayaquil