- ENE. 21, 2007 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
Si hacemos una revisión a los últimos años en los cuales los casos de corrupción han sido abrumadores y han ocupado miles de minutos de los noticieros, si revisamos cintas y grabaciones, veremos que la mayoría de episodios ha quedado como un intercambio de acusaciones entre las partes, defensas que confunden a los periodistas con tecnicismos que no dominan y poco más.
Contadísimos casos han sido contundentes y ha acabado con los corruptos, por lo menos, desprestigiados. En definitiva, las buenas intenciones han sobrado, los periodistas convertidos en improvisados fiscales se han reproducido, pero…
El mismo funcionario judicial que estuvo con Félix Narváez en Ecuavisa dijo que los infames videos de la corrupción judicial le recordaban a programas de televisión que se hacían hace 15 (o no se acordaba cuántos) años… Obviamente se refería a los programas de “investigación” que dirigían José Delgado, José Toledo y el ex diputado (destituido por supuesto tráfico de influencias) Vicente Olmedo.
Esta clase de programas marcó lo que se considera investigación periodística en la TV ecuatoriana y su influencia ha sido nefasta. En definitiva, la investigación se ha confundido con escándalo o con participación cómplice en operativos policiales, muchas veces dudosos.
Por el contrario, si los medios televisivos del país quisieran realmente comprometerse en la lucha en contra de la corrupción debieran destinar sus mejores reporteros y amplios recursos a la investigación periodística de verdad.
No es todo, el otro requisito es el seguimiento minucioso a los casos de corrupción. En este punto hay que olvidarse de mezquinas rivalidades: si un medio descubre un caso de corrupción, los demás deben portarse como colegas y no como competidores y hacer lo que el periodismo estadounidense describe como “periodismo en manada”… En ese caso manada de lobos en persecución de los corruptos.