- ENE. 20, 2007 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
Dos abogados estadounidenses buscan en Ecuador testimonios impresionantes para salvar de la pena de muerte a un ecuatoriano acusado de un cuádruple asesinato en Estados Unidos.
Al menos 21 personas entre familiares, amigos y compañeros de trabajo dialogarán con los abogados de Nelson Serrano, de 68 años, Robert Norgard y Cheney Mason, durante un proceso de recolección de versiones que concluirá el domingo en esta capital.
"Lo que buscan es demostrar que él (Serrano) no es ni ha sido una persona violenta... y por ende no pudo haber cometido los hechos de los que le culpan", dijo este sábado el sobrino del acusado, Alfredo Luna. "Se busca sensibilizar a la jueza Susan Roberts para que antes de ir a una apelación de la sentencia, que se espera se dicte en marzo, se le dé una menor pena", añadió.
Un jurado estadounidense recomendó a Roberts la condena a pena de muerte para Serrano, tras considerarlo culpable de cuatro cargos de asesinato con agravantes.
El 3 de diciembre de 1997, George Gonsalves, Frank Dosso, Diane Pattisso y George Patisso Jr. fueron asesinados a tiros en una fábrica en el centro de la Florida.
Gonsalves y Felice Dosso, padre de Frank, eran socios de Serrano en una empresa relacionada a la manufactura hasta que por una disputa financiera el acusado fue despedido. El fiscal argumentó que el móvil del crimen fue la venganza.
Luna y otros familiares de Serrano han denunciado irregularidades en el juicio y aseguran que es totalmente inocente. "Cuando estaba sucediendo (el asesinato) estaba (Serrano) en otra ciudad, en Atlanta", agregó.
Según el sobrino de Serrano, los investigadores no pudieron solucionar el caso por cinco años y lo más fácil era apresar a un latino para inculparlo.
Ayer, en una rueda de prensa en Quito, los abogados Norgard y Mason explicaron que los testimonios, que serán grabados en audio y video, se presentarán como evidencia de la historia y vida de Serrano ante la jueza Roberts, luego de lo cual los analizará y se pronunciará.
"Esperamos que estas personas causen una fuerte, fuerte impresión", dijo Mason al tiempo de recalcar la importancia de los videos pues permitirá ver a las personas y sus emociones.
Otra de las estrategias de la defensa de Serrano es probar que su arresto en Ecuador fue ilegal.
Serrano, quien regresó a Ecuador en el 2000, fue arrestado dos años más tarde en Quito y deportado por orden del intendente de Policía, Víctor Olmedo. Posee doble nacionalidad estadounidense-ecuatoriana, por lo que según sus familiares y abogados no debió permitirse su salida del país.
En numerosas marchas la familia de Serrano ha pedido al Estado ecuatoriano apoyar al acusado, que permanece detenido en Bartow.
El Congreso ecuatoriano solicitó al gobierno mediante una resolución apoyen la posición jurídica del encausado en defensa de sus derechos procesales y a la vida. También pidió la indagación sobre la actuación del intendente que deportó a Serrano. El gobierno de Rafael Correa no se ha pronunciado sobre el tema.