- ENE. 17, 2007 - Foto - Cartas al Director - EL UNIVERSO
El nuevo Ministro de Trabajo ha anunciado que piensa duplicar los sueldos en los próximos cuatro años. ¡Por favor, presidente Correa, intervenga usted!, pues como economista sabe que cuando un bien se vuelve más caro, este se torna más escaso. Eso pasaría en el país. Habrá mucho más desempleo.
Los únicos que se beneficiarán serán los burócratas, que aferrados a un Código del Trabajo genocida con el cuento de que las conquistas laborales son irrenunciables, ahorcarán más al país y ni usted, ni la Constituyente, podrán hacer nada. Si los costos laborales siguen subiendo, las empresas seguirán desapareciendo. ¿No ven que millones de ecuatorianos ya han huido de Ecuador porque no hay trabajo? Peor se va a poner la situación. Presidente Correa, flexibilice las leyes laborales, dé todas las facilidades para que haya oportunidad laboral, y cuando todos los ecuatorianos tengan trabajo, regule entonces lo suficiente para no espantar ese bien precioso que es el trabajo.
Jorge Durán Dyer
Guayaquil
El economista Rafael Correa ha posesionado como ministra de Defensa de su gobierno a una ciudadana civil; esto constituye uno de sus peores desaciertos.
El ministro de Defensa, jefe del frente militar, es el encargado de la conducción de las políticas de defensa y seguridad en estrecha coordinación con el comando conjunto de las FF.AA., que es el organismo responsable de la planificación y ejecución de la estrategia militar entre otras importantes funciones. Además, el ministro es el principal asesor del presidente en asuntos militares. Es imprescindible conocer estrechamente a la institución armada, haber convivido en ella, tener gran liderazgo y don de mando, conocer cómo piensan sus miembros y ser reconocido por ellos, dominar las materias militares aprendidas a lo largo de toda una carrera en los diferentes institutos de formación y perfeccionamiento de las FF.AA. en el país y el exterior. En definitiva, “hablar el mismo idioma”.
Al parecer, el Presidente imita lo ocurrido en Chile, al haber sido nombrada como ministra de Defensa en el gobierno anterior, la actual mandataria; pero la realidad es distinta, la señora Bachelet ha estado ligada toda su vida a las Fuerzas Armadas de su país, fue oficial de sanidad militar ostentando una alta jerarquía y es diplomada del Colegio Interamericano de Defensa de Estados Unidos. No es novelería, tradición, o moda que luego de haber contado muchos gobiernos anteriores con ministros de Defensa civiles, se haya escogido la alternativa de nombrar a destacados generales o almirantes en servicio pasivo para asumir dichas funciones. La dama recién nombrada pasaría a ser un mero elemento decorativo, más todavía ante las diversas amenazas y situaciones delicadas que han surgido en los últimos meses por causa del Plan Colombia, que requieren una conducción profesional al más alto nivel del Ministerio de Defensa.
Sin desmerecer a nadie, cada quien al campo que domina. Solamente así se efectuará una buena gestión y habrá resultados positivos. Aún está a tiempo, Presidente, para rectificar.
J. Carlos Vallejo S.
Quito
Le recuerdo al presidente Correa las herencias que obtienen casi todos los gobiernos. Cuando sucede un problema o situación particular, es muy común escuchar a funcionarios de gobiernos de turno decir: “no es mi culpa, eso no es de ahora, es herencia del gobierno anterior”, o “ya estamos estudiando la situación...”.
De esa manera se pasan “estudiando” todo el tiempo el problema, y no hallan una solución definitiva, como tampoco dan lugar a que funcionarios posteriores les echen la culpa de ineptos e inoperantes, pues usan de excusas y sigue igual todo.
Casos como el del tema eléctrico, contrabando del gas, escuelas y hospitales en pésimos estados, etcétera, todo es “culpa” de las herencias, y de seguir estudiando. Le pido al mandatario Correa que no caiga en este cuento de nunca acabar, y halle planes y programas a largo plazo (10 o 12 años) para que sean continuados por los siguientes gobiernos y podamos ver resultados positivos.
Guillermo Zurita
Guayaquil