Dos escaleras, que trabajadores presididos por el prefecto Diego Ormaza llevaron hasta la Gobernación para colocar una placa denominada de la “Indignación Provincial”, fueron retiradas porque Priscila Rodríguez, gobernadora encargada, lo impidió con ayuda de la Policía.
La placa, en la que dice con letras mayúsculas: “Ante la mentira y el engaño”, declara persona no grata para Cañar al ex presidente de la República, Alfredo Palacio, porque dejó una deuda de $ 13 millones.
“Queremos que las posteriores generaciones recuerden lo nefasto que resultó este Gobierno de transición”, aseguró Ormaza, quien llegó con empleados del Consejo Provincial.
Rodríguez afirmó que no permitirá un acto contra el régimen que le abrió las puertas.