- ENE. 15, 2007 - Foto - Política - EL UNIVERSO
Definido como un mandatario de una “corriente política y económica alternativa al neoliberalismo”; calificado como “un nuevo líder de la izquierda progresista y nacionalista” que impulsan Hugo Chávez y Evo Morales; o señalado bajo un liderazgo “a mitad de camino entre izquierdistas”...
Desde su triunfo, al presidente entrante Rafael Correa no le faltaron adjetivos dados desde diferentes percepciones locales e internacionales cuando se trataba de definir su ideología y el rumbo de su gobierno. Pero aquello que despertó una serie de interpretaciones comenzará a despejarse desde esta mañana cuando arranque su gestión.
Análisis internacionales refieren que si bien no es seguro el rumbo geopolítico que tomará, sus posturas apuntan a que se haga identificar con líderes como Luiz Inacio Lula da Silva (Brasil) y Néstor Kirchner (Argentina).
Para Marco Romero, del Centro Andino de Estudios Internacionales, el mismo plan de gobierno de Correa “sitúa a su régimen en la corriente transformadora que recorre América Latina, en la cual se insertan varios gobiernos de la región, incluidos Lula y Kirchner”.
No es la única interpretación. Al gobierno entrante también se lo mencionó, el jueves pasado, como un aliado en menor grado de Venezuela, dentro de un informe del servicio de inteligencia de EE.UU.
Si algo queda claro es que Correa, según sus declaraciones, buscará profundizar las relaciones con países de la región. Ante ese escenario, ¿cuán conveniente es que Ecuador priorice sus relaciones políticas y económicas en Sudamérica y en especial con gobiernos de izquierda?
Para Susana González, ex subsecretaria de Comercio Exterior, más allá de ese enfoque, “lo importante es aprovechar a sus socios estratégicos dentro de América Latina”.