Cincuenta indígenas adultos de la parroquia rural de Licto, en Riobamba, iniciaron clases el pasado sábado gracias a un proyecto impulsado por el Ministerio de Educación y el Instituto Radiofónico Fe y Alegría (Irfeyal).
Al acto inaugural asistieron autoridades de educación, eclesiásticas y moradores.
El establecimiento, que funciona en el convento parroquial, dará atención a cientos de niños, jóvenes y adultos que aún no saben leer ni escribir, dijo Gabriel González, párroco de Licto y coordinador académico de la institución educativa, cuya modalidad será estudios a distancia.
El religioso agregó que este proyecto ayudará a emprender planes productivos que beneficien y mejoren la economía y calidad de vida de los pobladores.
Se impartirán clases los domingos, en el convento de la parroquia. El Párroco también pidió la colaboración de las autoridades de Educación para que se logre dar atención completa a los estudiantes indígenas.
“Desde las 05:00, montado en mi burrito vengo desde Cruz Loma para asistir a clases. Mis 56 años no han sido obstáculo para matricularme en este colegio y a futuro ser servicial a mi familia y a mi parroquia”, dijo Nelson Alcócer, alumno de primer curso.
“La educación es la mejor herramienta que tienen los pueblos para enfrentar los grandes retos del presente y futuro, porque construye el desarrollo del principal y más importante recurso de la sociedad, las personas”, dijo Juan Auquilla, supervisor nacional de Educación que inauguró el año lectivo.
A nivel nacional se reporta el 16% de analfabetismo y el cantón Riobamba tiene el 10%, según datos estadísticos del 2001, lo cual significa que en esta jurisdicción aún existirían 15 mil habitantes con deficiencia educativa básica.
Por ello, el objetivo conjunto de instituciones como el Ministerio de Educación y Cultura, a través de la Dirección de Educación Hispana de Chimborazo y el Instituto Radiofónico Fe y Alegría, con el apoyo de otros organismos, es poner en marcha acciones para erradicar el analfabetismo.