ORGANIZADO
Cuando miro mi escritorio o el interior de mi casa, tal vez vea desarreglos o la acumulación de bienes materiales innecesarios. ¿Cómo organizo mi tarea de poner fin al desorden?
Puedo observar la naturaleza. Por ejemplo, una abeja o una hormiga logran hazañas que requieren de fortaleza y organización. Ellas se benefician de vivir en el momento actual, estando siempre en armonía con sus instintos y firmes en su misión.
Como creación de Dios, gozo de vastos recursos. Tengo fe en que puedo organizar mis pensamientos y mis alrededores. Según vivo en el momento presente, en armonía con Dios, organizo mi ambiente y obtengo los resultados deseados en el tiempo perfecto y divino de Dios.
“Limpiaste el terreno para ella, hiciste arraigar sus raíces y llenó la tierra”.
–Salmo 80:9