- ENE. 08, 2007 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
La primera vez: en el resumen de fin de año, ‘24 Horas’, de Teleamazonas, transmitió la imagen de un Saddam Hussein con el cuello de la camisa suelto y colgante hacia un costado, los ojos abiertos y en el aire. Breves segundos para ilustrar la situación en Iraq.
La imagen tiene ese sentido de realidad-irrealidad que muchas veces adquiere lo noticioso. Me explico: cuando se ven las imágenes de la guerra “quirúrgica” en Iraq emitidas por la CNN y se las compara con el imaginario bélico proporcionado por el cine, uno se pregunta, ¿esas lucecitas que estallan cada cierto tiempo son más ficticias o más verdaderas que las explosiones en primer plano de hombres y máquinas que ha montado Hollywood?
Cuando se supo del video de la ejecución de Saddam Hussein, un lector me escribió: “el video parece tan irreal... Si alguien quisiera poner dudas de la ejecución esta sería la mejor forma”.
A fuerza de mostrar, la TV insensibiliza.
La segunda vez: el martes 2 de enero, se pasó un reportaje algo más extenso sobre la ejecución de Hussein. Fue nada más que el pretexto de ‘24 Horas’ para mostrar nuevamente la ejecución íntegra.
Lo que para el adulto es irreal, para un niño es sumamente real. Hace algún tiempo, la Asociación de Psiquiatría de los Estados Unidos hizo un estudio en el que se estableció que los infantes no suelen distinguir bien una metáfora publicitaria de la realidad: si en la TV ven que la gente come tornillos y bebe lubricante, pensaran que es cierto y que para mucha gente es normal comer hierros.
La tercera y cuarta: la nota de Teleamazonas sirve para que el instante del ahorcamiento de Hussein se emita en loop, una y otra vez.
Al aparecer pasa también a la inversa. Los niños no identifican bien el alcance de la realidad y del juego. Las agencias internacionales de prensa traen esta información: “Un niño de diez años de origen guatemalteco se suicidó de manera accidental en Houston (Texas) cuando intentaba imitar el ahorcamiento del ex líder iraquí Saddam Hussein tras ver imágenes de la ejecución en la televisión, informó este viernes el periódico The Houston Chronicle. El niño se ahorcó arrojándose de una litera la víspera del año nuevo, indicó la prensa, poco después de ver las imágenes de la televisión”.
Quien hace TV con responsabilidad debe tener muy claros los alcances y las consecuencias de lo que decide emitir. Un niño murió en Estados Unidos después de ver las imágenes de la ejecución de Hussein.
Quinta, sexta, séptima: en el loop de la muerte de Hussein por Teleamazonas se repite cuatro veces en pocos segundos el ahorcamiento. Si esto no es morbo, ¿qué es?