Lunes 08 de enero del 2007 Sucesos

Los pasajeros observaban una película

Érick Maticurema no podía concentrarse en la película de guerra que miraban los pasajeros  dentro del autobús. Estaba nervioso. Desde los penúltimos asientos miraba al chofer de la coop. CIFA, que viajaba de Guayaquil a Machala a velocidad y que tras una competencia con el conductor de un camión impactó con otra CIFA y provocó la muerte de diez personas y heridas a más de 30.

“El chofer no pudo frenar porque la vía estaba húmeda. Luego oí los gritos”, recuerda Érick, uno de los heridos, que la tarde del sábado recibió el alta en el hospital Luis Vernaza.

Érick, de 20 años, labora en un autobús de la Pascualeña 2. A las 09:00 de ese día viajaba con Olga Gavilánez, de 21. Ella, junto a sus hijos Elsa (5) y Alberto (2) Garcés, iba a visitar a su madre Rocío Sarango, hospitalizada en Machala por una intoxicación alimenticia.

Minutos antes del impacto, Érick se ofreció a llevar al pequeño Alberto, por eso dice, el menor sufrió menos estragos que su hermana Elsa. Los niños están en el pediátrico Roberto Gilbert.

“El niño lloraba, tenía heridas en la cabeza. A la niña tuve que rescatarla de abajo del asiento”, explica Érick con el cuerpo adolorido y cortes en sus brazos y piernas mientras reposa en su casa de Pascuales.
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