- ENE. 07, 2007 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
CORAZÓN PURO
Como hijos amados de Dios, disfrutamos de su amor y tenemos la responsabilidad de compartirlo con otros. Es fácil amar a aquellos que actúan con amor hacia nosotros.
Pero puede ser difícil actuar amorosamente hacia aquellos que muestran apatía o falta de consideración. Sin embargo, todos podemos expresar amor. Con pureza de corazón, no juzgamos de acuerdo con las apariencias, sino percibimos el espíritu de Dios en todo. Confiamos en la guía de Dios y dejamos que el amor divino brille a través de nosotros.
Al compartir el amor de Dios por medio de actos de bondad y palabras de aliento, inspiramos a otros. Según nuestras palabras y acciones surten efecto, vemos la actividad del poder del amor de Dios, bendiciendo a aquellos que lo necesitan y regresando a nosotros infinitamente multiplicado.
“Bienaventurados los de limpio corazón, porque verán a Dios”.
–Mateo 5:8