- ENE. 03, 2007 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
Una vez más un humilde video posiblemente hecho con un teléfono celular por un guardia de seguridad vuelve a causar conmoción internacional. Se trata, por supuesto, de las imágenes de la ejecución de Saddam Hussein.
Las primeras tomas emitidas por la televisión iraquí eran recatadas y mostraban los minutos previos, pero no la ejecución del ex dictador. Fueron secuencias donde se pudo ver a un desafiante e incrédulo Hussein. El camino a la horca fue presentado por las televisiones de todo el mundo el sábado muy temprano por la mañana, cuando se supo de la rapidísima ejecución. En nuestro país pudo ser visto por el servicio de CNN y luego por los noticieros españoles, alemanes y franceses.
Las primeras imágenes no causaron tanto impacto, la noticia sí. Manifestaciones y atentados sacudieron Bagdad y otros puntos de Iraq, hechos que también fueron contados por las emisoras de TV de gran parte del mundo. Si bien CNN también registró las reacciones, privilegió el júbilo de emigrantes árabes en Texas y pareció minimizar la reacción en el mundo árabe.
Las cosas no quedaron ahí y solo un par de días después comenzó a circular por internet un nuevo video que incluye la ejecución. Las televisoras también lo recogieron, pero algunas decidieron autocensurarse y no mostrar el instante en que la cabeza de Saddam Hussein cae hacia un costado. CNN se sumó a esta política y además advirtió a los televidentes que lo mostrado podía herir sensibilidades. En contraste, Teleamazonas emitió las imágenes del ahorcamiento sin advertencia alguna, dentro del resumen de fin de año y sin más explicación.
El segundo video ha causado gran conmoción, ¿por qué? Aparte del ahorcamiento, el contenido es una sucesión de imágenes borrosas y movidas, pero registra el ambiente previo a la ejecución: intercambio de insultos, desafíos y llamados a la calma… Un ambiente que no corresponde a la solemnidad de una justicia que se precie de tal. Frases como “el tirano ha caído” y “Ándate al infierno” contrastan con la voz de quien se supone es Munir Haddad, el presidente del jurado, quien trata de calmar los ánimos: “Por favor no, el hombre está cerca de morir”. Pero se siguen escuchando imprecaciones y Hussein replica con una sonrisa, mientras interroga a sus verdugos sobre la realidad de lo que está pasando.
El video ha impactado porque revela que quizás la venganza, más que la justicia, se impuso en la rápida ejecución del ex dictador y eso enciende más los ánimos en un conflicto como el iraquí que se complica día tras día.