- ENE. 02, 2007 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
Uno de los grandes beneficios de la popularización del DVD es que se puede volver a disfrutar de viejas películas, series de televisión que dejaron de emitirse hace muchos años y clásicos que probablemente disfrutamos de niños y nunca más pensamos ver.
Hace poco encontré una colección del clásico ratón de Walt Disney. Las viejas caricaturas de los años 30, 40 y 50 de Mickey Mouse retratan los orígenes y la evolución del personaje infantil de forma muy interesante. Los primeros cartoons son de un roedor no muy estilizado que protagoniza sus historias a mil kilómetros por hora, acelerado, sin muchas reflexiones, con intensidad. Luego el personaje va evolucionando hacia algo más pausado, políticamente correcto y estilizado.
Los más pequeños adoran el Mickey Mouse original (he sido testigo); ríen con gusto en las persecuciones y accidentes del Ratón y sus inseparables compañeros: Pluto, el Pato Donald. Hace algunos años se hizo un estudio para introducir reformas en ‘Plaza Sésamo’ y se encontró que los niños del siglo XXI necesitaban un lenguaje visual más activo, rápido y con otro tipo de información. Lo interesante es que el Mickey Mouse de los orígenes era trepidante y muy visual.
He visto el Mickey Mouse actual a través del ‘Club Disney’ (Teleamazonas) y el canal de Walt Disney (cable). El personaje ha experimentado una mutación en todo sentido. Visualmente, ahora Mickey está hecho en computadora con técnica 3D (tres dimensiones), los colores son pasteles y los movimientos suavizados. Narrativamente, se recoge su línea más aventurera para interactuar con los niños. En este último punto está el cambio más sustancial.
Desde hace algunos años, la televisión infantil ha incorporado la interacción con los menores. A diferencia del adulto, el televidente más pequeño no es pasivo ni se contenta con recibir las imágenes sin decir nada. Muchos padres nos habremos topado con la inquietante experiencia de ver a nuestros pequeños gritarle al televisor mientras ‘Dora, la Exploradora’ o el ‘Steve’ de ‘Las pistas de Blue’ interrogan e incitan a que los niños hagan elecciones y contesten preguntas, mientras el televisor guarda silencio por unos segundos.
Ahora Mickey Mouse, uno de los más antiguos y querido personaje infantil, adopta la fórmula. El caso es que los programas más contemporáneos y exitosos de televisión infantil son los que hacen énfasis en el desarrollo social. En otras palabras, aquellos que tratan con lenguaje renovado las temáticas del mundo adulto que los niños pueden ver a diario: el liderazgo, el trabajo en equipo y el aprender a superar las frustraciones.