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Ascenso y caída del dictador

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Un hombre firma el libro de condolencias en las oficinas del partido Baath en Jordania. La ejecución de Saddam ha despertado múltiples reacciones a favor y en contra de la pena de muerte.
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Diciembre 29, 2006

Saddam Hussein, de orígenes humildes, combinó una mente sagaz con un gusto por la violencia en su camino al poder, que disfrutó de modo absoluto durante tres décadas en Iraq.

Pero su ambición, que lo llevó a invadir el vecino Irán y Kuwait y a desafiar a Estados Unidos, su antiguo aliado, que lo acusó de desarrollar armas nucleares y químicas, destruyó la economía de un país rico en petróleo y finalmente le condujo a su caída.

Saddam, de 69 años, superó una infancia pobre siendo huérfano en Tikrit para acercarse al poder mediante un golpe de Estado de 1968 de su partido, el Baath.

Con el Baath, donde ostentaba el poder detrás del trono, llegó a la presidencia en 1979 e invadió a Irán el año siguiente, iniciando una guerra que duró ocho años y mató a cientos de miles de personas, atemorizando a toda una generación.

Fue presidente desde 1979 tras usar sus habilidades como combatiente y conspirador para alcanzar el poder en el partido Baath. Rodeado de parientes, mantuvo el poder con mano de hierro pese a los sangrientos levantamientos, intentos de golpes de Estado y asesinatos.

Su gobierno despiadado, durante el cual sus enemigos dicen que murieron cientos de miles de personas, sofocó en gran parte las tensiones entre árabes y kurdos y entre la mayoría chiíta y los suníes, rama minoritaria a la que pertenecía.

De aliado a enemigo

Aliado en el pasado de Estados Unidos, cuyo gobierno lo ayudó en su guerra contra los islamistas chiítas de Irán, fue demonizado por los dirigentes occidentales después de que su ejército invadiera a Kuwait, aliado estadounidense, en 1990.

Su descripción de la primera Guerra del Golfo Pérsico como la "madre de todas las batallas" ha quedado para la Historia.

Durante algunos años, la política estadounidense fue de contener a Saddam pero tras los atentados del 11 de septiembre, el presidente George W. Bush eligió Iraq como siguiente objetivo de su "guerra contra el terrorismo", tras la invasión a Afganistán.

Pese a los esfuerzos estadounidenses por expulsarlo del poder con la invasión a Irak en el 2003, Saddam permaneció oculto ocho meses, emitiendo vídeos de vez en cuando, donde instaba a los iraquíes a resistir las fuerzas del presidente estadounidense, al que llamaba el "criminal Bush pequeño"

El hallazgo

Su régimen se derrumbó cuando los tanques estadounidenses entraron en Bagdad en abril de 2003.

Saddam, que en árabe significa "el que se enfrenta", fue capturado en diciembre de ese año cuando los soldados estadounidenses lo capturaron en un hoyo dentro de una casa, donde se ocultaba, cerca de su localidad natal, Tikrit.

Había prometido que caería luchando, como sus hijos habían hecho meses antes, pero no disparó un solo tiro.

"Soy el presidente de Iraq, y quiero negociar", dijo a los soldados que lo encontraron.

El lugar en el que había permanecido oculto consistía en una habitación con dos camas y una nevera en la que había una lata de limonada, un paquete de salchichas y una caja abierta de bombones belgas. Varios pares de zapatos nuevos metidos en sus cajas se esparcían por el suelo.

Un general estadounidense dijo que había sido atrapado "como una rata" y muchos árabes que habían admirado su actitud desafiante ante Estados Unidos se sorprendieron al no verlo luchar.

Los iraquíes que vivieron durante años bajo la mirada de las estatuas y carteles de un Saddam orgulloso contemplaron las humillantes imágenes de su detención, con la boca abierta mientras era examinado por un médico, una barba canosa no habitual y desaliñado.

Capturado en diciembre del 2003, Saddam pasó sus tres últimos años en una cárcel militar estadounidense, lejos del lujo extravagante de sus palacios, donde los tapones de las bañeras eran de oro.

Saddam fue condenado en noviembre a morir ahorcado por el asesinato, tortura y otros crímenes contra 148 chiítas tras un intentado contra su vida en 1982.


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