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PRIMER PREMIO
Testamento politiquero para un pueblo sin dinero

Inicio mi testamento con los más tristes lamentos
en este país tan rico, en bienes y sufrimientos
que se dice agricultor,
turístico y petrolero.
¡Pura boca nada más!
pues mendigo pordiosero
le gritó en dura campaña,
un niño presidenciable
que en actitud poco humilde, bastante desagradable
quiso conquistar el voto de
mi gente deprimida
repartiendo camisetas, sillas, monedas, comida.
Mientras por otro costado apareció un muchachón
risueño, populachero,
izquierdista y coquetón
que tuvo que declararse
curuchupa y santurrón
e ir a misa con familia para
escuchar un sermón,
buscando ganar espacio en
mi pueblo adolorido
que entre risas y problemas, viendo ese colorido,
fue a las urnas un domingo,
a dejar sus esperanzas,
en busca del presidente que ayude a llenar sus panzas.
En ese ambiente difícil que rodea a mi Ecuador,
legaré a mis allegados, los
bienes y hasta el dolor,
de saber que en el congreso
todo ha quedado en la nada,
pues los padres de la patria, entre jugada y jugada,
han buscado su acomodo y
jamás se preocuparon
de quienes los ayudaron y
con fe los elevaron
para que emitan las leyes, acuerdos y documentos
que nos den buen convivir,
en paz, a todos contentos.
Al presidente Correa, que nos regirá el destino,
le entrego de mi experiencia: tenacidad y un camino,
para que con honradez,
comprensión y humanidad
dirija a nuestro país con altura y dignidad.
¡Cuidado don Rafael! con
dejarnos preteridos
porque ahí le quedarán,
millones de forajidos
recordando a cada instante
sus ofertas de campaña
que las deberá cumplir, sin
reforma ni artimaña.
Yo no quiero que sea usted un doctor refundador,
como el que recuerdo ahora, cuando firme y con furor,
con nervios muy alterados,
entre la turba indignada,
a todos nos prometía una
patria refundada.
¿Qué ha pasado yo pregunto? El cambio aún no se siente,
no veo por ningún lado,
transformación incipiente,
por eso le digo ahora que se vaya con su diario,
para que así rememore que un día fue mandatario.
A los nuevos honorables de la patria ecuatoriana,
que ganaron las curules de
la noche a la mañana,
dejando los escenarios,
camerinos y pantallas
les entrego yo mis libros,
mi paciencia y mis agallas
para que prudentemente
preparen sus neuronas
y no sean en el congreso
solo unas voces gritonas;
les recomiendo hijos míos: ¡cuidado con los amarres!
no se dejen manejar por los que saben de agarres.
Burgomaestres queridos, mis adorados prefectos,
gobernadores, ministros; les recuerdo sus defectos:
hacen mucha propaganda cuando cumplen su misión,
yo les refiero además, que
si están en la función,
es para trabajar, buscando
en días venideros
paz, bienestar y alegría,
usando bien los dineros.
Reciban como su herencia una advertencia severa:
no malgasten la platita en
publicidad fulera.
Ya no llores vida mía como vieja moribunda
tal cual la partidocracia que ahora va meditabunda,
arrepentida por todo lo que ha dejado de hacer,
dice que ahora ya es buena y que quiere renacer,
pero es muy tarde el lamento, su etapa se terminó,
a sus caciques sabidos el tiempo los fulminó.
La heredad que se merecen por descuidar el país:
desaparecer del mapa y al infierno de nariz.
Igual le puede pasar a esa
la Corte Suprema,
si se olvida de las leyes, postulados y su lema
por más que sus magistrados-masterados, doctorados
crean que ello los transforma en santos e inmaculados,
para olvidar en sus fallos
el brillo de la justicia,
neutralidad, manos limpias; llenándose de inmundicia.
Sabiduría les dejo, mucha
tinta, harto papel,
¡Ya no hagan las travesuras de don Zambrano Pasquel!
Me voy siguiendo los pasos de mi negro gladiador,
Alberto Spencer el grande, ébano y pundonor
quien sin curul ni prebendas al país representó,
y con sus goles, sus saltos, el nombre patrio exaltó
entre los ricos y humildes de todos los continentes;
por eso con mucho orgullo,
inclinados, reverentes
reciban los deportistas su
imagen como blasón,
para que sea espejo y guía en toda competición.
Gracias selección de fútbol porque fuiste destacada
en el torneo de Alemania,
dándonos la clarinada
de que todo ecuatoriano
puede lo que se propone,
cuando trabaja ordenado y a su corazón dispone:
sacrificio, dura lucha, sin conocer los complejos,
y por ello en el mundial quedaron todos perplejos.
Les dono a sus integrantes:
humildad, luz en sus mentes
y por favor no se enfrenten por plata con dirigentes.
Muchachos del magisterio: den ejemplo con valores
a todos vuestros alumnos de quienes son sus guiadores,
el diálogo es lo primero para solventar problemas;
pues de todo el alumnado,
ustedes son los emblemas
preparen más su intelecto,
ustedes son los artistas
de cuyas manos más tarde,
saldrán las personas listas.
Como heredad les entrego mucha fobia hacia los paros
y a la UNE dirigentes que
tengan buenos sus faros.
El sindicato integrado por la fuerza transportista
siempre por los incrementos, se transforma en chantajista
quiere cobrar más al pueblo por llevarlo como bulto
en buses destartalados, siempre al mando de un inculto
para quien no existen luces, pasajeros ni peatones
y todo su despotismo lo
asemeja a los matones.
¡Renueven ya su chatarra!,
implanten la disciplina;
si eso cumplen yo les juro, queda jugosa propina.
En esta hora de mi vida ya no encuentro mi alcancía
me dicen que la sacaron miembros de la policía.
¡Carajo, malos gendarmes, no es dinero del notario!
para llevarse la plata no tienen fecha ni horario.
esto ya no es caso aislado, sino uno de los miles
por eso ya no los quieren ni en la calle ni en desfiles.
Para que cambien les dejo
métodos de selección,
Así entrará gente honrada sin la tacha de bribón.
Ya me despido hijos míos, el petardo a mí me espanta
como los soldados yankees
en esa base de Manta;
al igual que el TLC que quiere ganarlo todo,
poniéndome de rodillas para que yo coma el lodo.
Desde la paila más honda yo los estaré celando,
para que trabajen mucho y no pasen conspirando
pues si les ocurre aquello ¡Yo les advierto mis chicos!
La patria es quien retrocede y nos hacemos añicos.

Por: Torito

 
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