- DIC. 27, 2006 - Foto - Política - EL UNIVERSO
Ecuador denunció este miércoles que es víctima de "agresiones psicológicas" por parte de Colombia, que afirmó que existen cultivos de hoja de coca y líderes de la guerrilla colombiana ocultos en territorio ecuatoriano.
"No estamos solo siendo agredidos mediante las aspersiones aéreas (de cultivos ilícitos de Colombia en la frontera común), ahora somos agredidos mediante una campaña psicológica auspiciada y dirigida desde los más altos niveles", afirmó el ministro de Defensa, general Marcelo Delgado.
Dijo haber escuchado al director de la Policía de Colombia, general Jorge Castro, afirmar que hay plantaciones de coca y que elementos subversivos colombianos están refugiados en territorio ecuatoriano, lo cual "está muy lejos de constituir una verdad".
Castro provocó un revuelo en Ecuador al denunciar que en el lado fronterizo ecuatoriano hay hasta 15 hectáreas de sembradíos de coca, lo que ha sido rechazado enérgicamente por las autoridades de Quito.
Delgado insistió en calificar de "inoportunas y mal intencionadas" a las declaraciones del jefe policial colombiano, y agregó que esa situación ha afectado aún más las relaciones entre los dos países, que enfrentan una crisis diplomática por la reanudación de las aspersiones colombianas el 11 de diciembre.
Manifestó que cuando hay situaciones críticas en Colombia reaparece "la afirmación de que líderes subversivos se encuentran en territorio ecuatoriano, y eso no es cierto".
"Estamos permanentemente vigilando nuestras fronteras y puedo garantizarle al pueblo ecuatoriano que (...) eso no se permitirá", añadió.
El ministro de Defensa coincidió con el canciller Francisco Carrión, quien el martes dijo que la actitud de Bogotá es un indicio de que quiere arrastrar a Quito al antidrogas Plan Colombia.
"Esa es la actitud que tiene Colombia en este momento", señaló.
Colombia reanudó las fumigaciones en la frontera con Ecuador, incluyendo una franja de 10 km a lo largo de la línea limítrofe común donde había suspendido las aspersiones en 2006 por pedido de Quito, que aduce efectos nocivos en la salud de las personas y el medio ambiente.
La reanudación de las fumigaciones es considerada como un acto "hostil" por Ecuador, que llamó a consultas a su embajador en Bogotá y reclama la suspensión inmediata de las aspersiones en ese corredor.
Incluso, la semana pasada el presidente electo Rafael Correa suspendió una visita a Bogotá, mientras que el mandatario saliente Alfredo Palacio expresó a su homólogo colombiano, Álvaro Uribe, que no hay las condiciones para que llegue a Quito a dialogar sobre el tema como pretendía.