- DIC. 22, 2006 - Foto - Política - EL UNIVERSO
Aunque, según dos encuestas, el tema recibe aprobación mayoritaria, aún se evidencian dudas y desconocimiento.
La Asamblea Constituyente que, si se aprueba en una consulta popular, propone instalar Rafael Correa tiene aceptación mayoritaria entre los ciudadanos, pero –paradójicamente– muy pocos conocen bien el tema.
Así lo revelan las últimas encuestas de las empresas Informe Confidencial y Cedatos Gallup (ver cuadro adjunto).
Según los resultados de ambos sondeos, más de la mitad de los consultados se inclina por la propuesta de Correa. En el caso de Cedatos Gallup, que entrevistó a 1.802 mayores de edad en áreas urbanas de todo el país, el 58% optó por una Constituyente previa consulta popular, sin la necesidad de una aprobación del Congreso.
Informe Confidencial, en cambio, recogió 400 casos en Quito y Guayaquil, donde –en promedio– el 75% de ciudadanos está de acuerdo con que se instale una Constituyente, aunque, asimismo, la mayoría piensa que primero debe realizarse una consulta popular.
Gandhi Espinoza, director de investigación de esta última encuestadora y titular encargado, comenta que el respaldo a la Constituyente responde, en parte, a la mala imagen que se ha formado del Congreso, pero sobre todo porque los ciudadanos se muestran a favor de un cambio alternativo.
“Se da independientemente de si conocen o no a profundidad en qué consiste la Constituyente porque la gente tiene una percepción casi mágica, incluso a nivel económico, al creer que se le van a solucionar sus problemas cotidianos”, señala Espinoza y agrega que el sondeo efectuado arrojó que apenas la cuarta parte de los consultados conocía en qué consiste una Constituyente. “El ciudadano común no está enterado de la parte político-jurídica de la Asamblea”.
Polibio Córdova, de Cedatos, indica que si bien en su sondeo la población se mostró a favor, no fue en la medida que se esperaba. Según comenta, en las entrevistas resaltó el poco conocimiento de la población sobre las atribuciones de la Constituyente, los cambios que podrían realizar sus integrantes, la estructura organizativa que tendrá, cómo podrán ser elegidos y sus beneficios en el corto plazo.
De ahí que hay un porcentaje importante que no se pronunció: el 12% no tuvo respuesta y el 5% no escogió ninguna de las alternativas.
Los dos bloques mayoritarios del nuevo Congreso, el Prian y SP, consideran que los propios diputados deben ejecutar las reformas políticas, aunque –según Cedatos– el 11% de los consultados se pronunció a favor de aquello.
Eliseo Azuero, del Prian, señala que, pese a la opinión pública, el partido no revisará su decisión de rechazar la propuesta de Correa. “No estará en análisis algo que la Constitución actual no prevé. Hace ocho años se elaboró una y qué ha cambiado. ¿Acaso van a llegar enviados del cielo para cambiar el país a través de la Constituyente?”, dice Azuero.
Édison Chávez, de SP, ratifica que la agrupación opta por las reformas vía Parlamento. “La intención de Correa es para eliminar el Congreso. Ni siquiera se ha dicho qué es lo que quieren reformar y se está dando la impresión que la Constituyente es la panacea”.
Pascual del Cioppo, del PSC, sostiene que, para las reformas, el Congreso debe dar apertura a los sectores sociales para que intervengan con sus propias propuestas.