Al cierre del año, el actual Congreso registra 1.540 empleados, 140 más que el anterior periodo legislativo.
Una investigación realizada por Diario EL UNIVERSO después de cinco meses de espera y tras haber solicitado -por vía judicial- un recurso de acceso a la información al Tribunal Constitucional, cuyo presidente Wilfrido Lucero se negó a tramitar, reveló el crecimiento del número de empleados en el Congreso Nacional de 1.400 a 1.540 personas, pese a la disminución de la cantidad de diputados de 123 a 100 en el último periodo legislativo.
Dicho recurso fue concedido por la vía judicial, esta vez por el Tribunal Constitucional, fundamentándose en la Constitución y en la Ley Orgánica de Transparencia y Acceso a la Información Pública.
La parentela familiar entre funcionarios del Parlamento es de 52 hermanos, según se desprende del análisis de la nómina de las 1.540 personas enroladas. Y aún persisten casos de parientes de diputados contratados como empleados, aunque su número se ha reducido a 15.
Las administraciones de los socialdemócratas Guillermo Landázuri (2003-2005) y Wilfrido Lucero (mayo 2005-diciembre 2006), elevaron el número de empleados legislativos para lo cual se crearon departamentos como Planificación, Información Parlamentaria, Sistemas Informáticos y últimamente el Departamento de Gestión del Portal de la Información Electrónica, que aún no tiene un espacio físico para laborar.
Los datos proporcionados también indican que en la presidencia del roldosista Omar Quintana, que duró cinco meses (enero a mayo del 2005), se contrató a 979 empleados, que sumados a aquellos de nombramiento, suman 1.268.
Actualmente, los diputados reciben el apoyo de 596 asesores parlamentarios divididos en cuatro categorías, además, tienen 482 auxiliares de servicios generales y de despacho, y 188 especialistas en servicios legislativos cuyas oficinas están repartidas en cinco edificios (Pichincha, Banco Central, Centenario, Alameda y Acuarios), pues aún no se concluye la restauración del Palacio Legislativo, que se incendió en marzo del 2003.
Según el reglamento para la Contratación del Personal Legislativo, cada diputado tiene derecho a contratar 8 empleados (4 asesores y 4 auxiliares), adicionalmente, la administración asigna cupos para los bloques legislativos, comisiones especializadas, área administrativa y para una oficina de coordinación en Guayaquil.
A diferencia de la administración de Landázuri, cuando 28 diputados tenían contratados a 39 parientes, en este último periodo, este número se redujo a 14 legisladores con 15 familiares, siempre asignados a oficinas de sus colegas de bloque. También existen 26 hermanos (52 personas) que trabajan en el Parlamento.
Los excesos en la contratación de empleados se detectan en los bloques legislativos y comisiones especializadas, pues su número supera el permitido por los reglamentos.
Para el director de Recursos Humanos del Congreso, Felipe Álvarez, la contratación de personal no tiene techo, todo depende de la disponibilidad financiera. Además que el Consejo Administrativo de la Legislatura dio plenas facultades al Presidente del Congreso para que haga las contrataciones necesarias e incluso cupos de apoyo a los bloques, comisiones y en la Presidencia.
También dijo que la ley sobre Contratación de Personal no impide la concertación de servicios con parientes cuando estos no tienen relación familiar directa con la autoridad nominadora.
El Parlamento por su autonomía se rige bajo un Reglamento Interno y no por la Ley de Servicio Civil y Carrera Administrativa, que prohíbe la contratación de cargo público, dentro de la misma función del Estado, a favor del cónyuge, conviviente, de sus parientes comprendidos hasta el cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad.