Desde marzo pasado, técnicos visitaron las plantas de 31 compañías para determinar mecanismos de ahorro de electricidad. Los resultados están listos.
El trabajo tomó nueve meses y los resultados, presentados el miércoles pasado, ya se analizan en 31 industrias del país para tomar acciones que permitan ahorrar energía en sus procesos de producción.
Se trata de una auditoría energética que se inició en marzo pasado, tras un convenio de cooperación suscrito entre la Asociación de Grandes Consumidores de Energía (Egranconel) y el Ministerio de Comercio Exterior (Micip), cuya finalidad era evaluar de manera técnica y económica las posibilidades de reducir los costos de energía de forma rentable y sin afectar la cantidad ni calidad de los productos fabricados.
Para ejecutarlo, la Corporación Andina de Fomento (CAF) financió el proyecto con un monto de $ 140 mil, y en las mediciones efectuadas en cada industria participaron expertos del Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE), de México.
Los técnicos, junto a profesionales ecuatorianos, visitaron 37 plantas pertenecientes a las 31 compañías que se inscribieron para participar, entre las cuales están La Fabril, con sus fábricas de Guayaquil y Manta; Amanco Plastigama, Andec, Ecuador Bottling Company (de Quito y Guayaquil), Expalsa, Negocios Industriales Real (Nirsa), Gras Unicol, Pycca, Plásticos Ecuatorianos, Sálica, Holcim.
En total, destacó Freddy Moyano, coordinador del proyecto, el estudio abarcó 20 tipos diferentes de negocios y se efectuó en ocho provincias.
Las mediciones permitieron constatar cuántos kilovatios/hora usan las empresas por tonelada de producto y comparar sus cifras con las de plantas de similar actividad de otros países; también cómo intervienen sus máquinas en los procesos; su empleo de gas, carbón, búnker o diésel para su operación, y qué tan factible es disminuir el consumo en refrigeración, bombas, acondicionadores de aire y otros equipos.
Los resultados son confidenciales en cada industria, dijo Moyano. Pero, en general, "hemos encontrado posibilidades de poder reducir la demanda en 35 megavatios, considerando que la demanda nacional de energía del país es de 2.400 megavatios".
Si se ejecuta el plan sugerido en cada estudio, añadió, el ahorro económico puede alcanzar los $ 24,3 millones. Dentro de las recomendaciones hay medidas inmediatas, que no requieren inversión; otras, a largo plazo (para recuperar la inversión en más de 12 años) incluyen planes de cogeneración, biogas y uso de desechos.
35
MEGAVATIOS
es la energía que podría dejar de demandarse en el país si las empresas, grandes consumidoras de electricidad, aplican las recomendaciones hechas tras el estudio.