- DIC. 17, 2006 - Foto - Cartas al Director - EL UNIVERSO
El tránsito vehicular en las ciudades grandes es cada vez más denso. Uno de los factores de generación de tránsito es la cantidad de taxis que recorren las calles sin pasajeros. Solo observen cuántos van con y sin pasajeros. Estos carros al rodar buscando clientes consumen combustible, emiten contaminantes y olores desagradables (gas).
Existen alternativas para mejorar esto. La hipótesis: hay demasiados taxis que ruedan en las calles, no todos en buen estado y no todos llevan pasajeros. Solución: debe realizarse un estudio estadístico que diga a ciencia cierta la cantidad de carros de alquiler que necesita la ciudad y el incremento anual de unidades necesarias para mantener un crecimiento ordenado. Si el resultado da una cantidad menor que los que hay actualmente, cada cooperativa deberá disminuir sus unidades en número igual al porcentaje que diga el estudio; si es mayor, pues perdón, no he dicho nada. Este “ejecútese” debe venir del Alcalde y la CTG, quienes con su autoridad y actitud darán beneficio no solo al resto de conductores sino también a peatones, y por qué no a los mismos taxistas, quienes verán mejorar sus ingresos al tener menos competencia.
Incluso se debe ser estricto en la imposición de tarifas y uso de taxímetro. Soy guayaquileño y me gusta mi ciudad, pero qué orden se ve cuando viajo a Quito y pido un taxi: buenas unidades, ponen el taxímetro sin que les pida y las carreras salen económicas. Más aún cuando aquí muchos taxis usan gas, lo cual les hace tener más utilidades al final del día sin bajar los costos del flete.
Las autoridades deben tener más control en la cantidad y calidad de estos servicios, más aún si quieren hacer de Guayaquil una ciudad turística.
Ing. Jorge Alberto Coronel Quevedo
Guayaquil