- DIC. 17, 2006 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
El jefe de Estado Mayor de la Fuerza de Tarea Conjunta, Fausto Rosero, indica que el mayor impedimento para acabar con las comercializadoras y fábricas clandestinas de explosivos es el contrabando de las fronteras.
Según Rosero, gran parte de los fuegos artificiales que se venden en el país son de la marca Torero, que proviene de Colombia, mientras que la pólvora es traída desde Perú.
“Sé que se incrementaron los controles en las fronteras, pero hay cientos de entradas ocultas y el personal no es el suficiente para vigilar”, menciona.
Rosero señala que solo tres importadoras tienen la autorización para vender fuegos artificiales para eventos públicos: Asumar, Inversiones y Negocios y Velázquez Riles Ramón Olmedo.
“Estas empresas cumplieron con los requisitos, como tener sus instalaciones con todas las seguridades en las afueras de la ciudad y vender explosivos técnicamente terminados (que estallan en un tiempo determinado)”, asegura.