- DIC. 16, 2006 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
En las calles Cuenca y la 8 las fallas del alumbrado público, además de cuatro casas abandonadas, mantienen en zozobra a la dueña de un puesto de cabinas telefónicas del sector. “Hace tres semanas se metieron dos supuestos clientes, quienes sacaron pistolas. Logré escaparme y como hubo mucha bulla los delincuentes huyeron”, puntualizó.
Como resultado de la inseguridad que se vive, los moradores no denuncian a los delincuentes, a pesar de poder identificarlos fácilmente. Carlos, nombre ficticio, tiene treinta años laborando en la zona y aseguró que alguna vez una vecina denunció a unos asaltantes y salió publicada su foto. “Los ladrones la vieron y le tiraban piedras, la insultaban y la molestaban”, comentó.
En Cuenca y la 11 los dueños de cinco locales se organizaron y actualmente cuentan con un sistema de alarma comunitaria. Desde hace tres meses, cuando un local activa su alarma, todas las demás suenan alertando a los vecinos. En ese momento llaman al PAI ubicado en la 13 y Brasil, para que los policías recorran la zona.