Desde el 2007 los turistas que quieran visitar las islas Galápagos deberán usar la Tarjeta de Control de Tránsito, que el Consejo del Instituto Nacional de Galápagos (Ingala) aprobó entre lunes y martes pasado.
La tarjeta tendrá un costo de 10 dólares para los turistas, mientras que las personas que laboren un tiempo determinado en la provincia deberán pagar 236 dólares.
Esta tarjeta se usa como recurso para controlar el ingreso de turistas y la migración que llega desde el continente hacia las islas, según el Ingala.
También se acordó que parte de los recursos que genere ese servicio pase a los tres municipios locales.
Las tarjetas tendrán un microchip que permite el ingreso inmediato a la base de datos del Ingala, a través de un sistema de conectividad.
En la reunión participaron los alcaldes de las tres islas. Pedro Zapata, que dirige el Municipio de San Cristóbal, propuso que los cabildos locales que reciban el 50% de los valores recaudados por la TCT sea para el Ingala; y el restante, dividirlo equitativamente entre los tres municipios ($ 200 mil cada uno).
La propuesta contó con siete votos a favor (los alcaldes de Santa Cruz, San Cristóbal e Isabela; del Cedenma, Ministerio de Defensa, sector pesquero y la Gobernación local); hubo tres votos en contra y una abstención.
Pablo Gordillo Gil, alcalde de Isabela, se mostró optimista por el logro, pues aseguró que en su municipio, el presupuesto será de alrededor de 800 mil dólares en el 2007.
Gordillo solicitó que se investigue al Parque Nacional Galápagos, porque estaría devolviendo al Estado 1’200.000 dólares que no habría logrado invertir en el 2006, y una póliza de 2’000.000 de dólares con que cuenta la entidad.