La muerte de un ser humano siempre debe ser un momento de reflexión, pero también debemos saber leer entre líneas, y es así que por los momentos actuales que está pasando la región de América Latina, es necesario que los mandatarios en funciones, o los designados, o los líderes y que son de tendencia socialista, y que efectivamente quieren poner en práctica una cultura de servicio, no olvidarse que nunca más, jamás debemos permitir, peormente ser cómplices o encubridores de que salgan a la palestra en nuestros países, personajes como Augusto Pinochet.
Que nada, absolutamente nada justifique accionar oscuro, que los tecnócratas o entendidos en macroeconomías vuelvan a poner en práctica o en tubos de ensayos, y nos tomen como conejillos de indias a fin de desarrollar sus teorías, queriendo contrarrestar las tendencias hacia el socialismo de toda una región, que ya se cansó de sus remedos de democracias.
No debemos darles chance, y estar vigilantes, que nuestros líderes no se duerman o descuiden, o se dejen sorprender, o se olviden de sus promesas o de cumplir su deber, y al hermano pueblo chileno, me permito transcribir el proverbio alemán, que publicó Diario EL UNIVERSO: “Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran las palabras y falta corazón”.
Carlos Francisco Camba Layosa
Quevedo