Aunque los caminos son diferentes, la meta es la misma. Quienes están a favor y en contra de la minería en Intag, territorio de 2.220 kilómetros cuadrados con mucha riqueza en biodiversidad, buscan algo en común: el desarrollo de la zona.
Intag, con más de 15.000 habitantes, se ubica en el cantón Cotacachi, provincia de Imbabura, junto a la reserva ecológica Cotacachi-Cayapas.
Entre las comunidades que la conforman están Apuela, Peñaherrera, Barcelona, Cerro Pelado, El Palmar, Chalguayacu Alto, Chalguayacu Bajo, La Magnolia, Chontal Alto, El Rosal, Santa Rosa, Llurimagua, Limones, Villa Dora, García Moreno, Junín.
En todas, sus habitantes están divididos a favor y en contra de la explotación minera. El sitio carece de infraestructura vial, salud, educación y servicios básicos. Las comunicaciones: ni fija ni móvil conocen la zona.
En ese ambiente ocurrieron enfrentamientos en los últimos días -en las estribaciones de la cordillera de los Andes. Nadie cede y el imperio iracundo mantiene dividida a las comunas y a los vecinos, quienes pelean con el mismo argumento: queremos el desarrollo de Intag.
Elvira Haro, de 53 años, que se opone a la minería, asegura que hace once años estaban dispuestos a aceptar la extracción como la única forma de desarrollo, pero tras conocer la situación de otros países como Perú y Bolivia, cambiaron de opinión.
Hace un lustro, recuerda, viajó a Perú. Ahí conversó con habitantes de la zona de influencia de las mineras y constató su arrepentimiento. “Nos dijeron que no nos dejemos convencer y que esas compañías, igualito que acá, ingresarán a la fuerza”.
Haro, quien viajó en representación de los habitantes que se oponen a la minería en Cerro Pelado y Barcelona (pues al igual que las cerca de 330 comunidades que habitan la zona, están divididas), obtuvo su pasaje gracias al soporte de Acción Ecológica.
“Hay que reconocer que ellos nos han ayudado y nosotros fuimos para conocer y no estar en dudas ni dejarnos engañar”, dice.
Pero ese argumento no es compartido por Ciro Benalcázar, de Chalguayacu Alto. “Aquí estamos a favor del desarrollo de Intag y eso nos ofrece Ascendant Copper (la minera)”, refiere.
Benalcázar dice que la mayoría de los inteños están a favor de la compañía porque ha generado puestos de trabajo y se ha comprometido a contribuir con el desarrollo que el alcalde de Cotacachi, Auki Tituaña, no ha impulsado.
“Quienes están en contra –incluido Tituaña- son grupos restringidos y por eso (el Alcalde) contrata gente de fuera (de la zona) para reforzar sus filas”, agrega.
Mucha gente, asegura Benalcázar, viene bajo la amenaza de que les quitarán el bono (de la pobreza). Además, cuenta, son los ecologistas quienes están armados y que luego responsabilizan a la población.