Los venezolanos han iniciado este viernes el período de reflexión de 48 horas previo a las presidenciales del domingo en medio del nerviosismo ante la inminente cita electoral y el ajetreo de la compra navideña.
A las 06:00 (10:00 GMT) de la mañana de este viernes se cerró oficialmente la campaña que durante tres meses ha llevado a los electores los mensajes de los dos principales candidatos a gobernar el país en los próximos seis años: el actual presidente, Hugo Chávez, y el abanderado de la oposición, Manuel Rosales.
Ambos aspirantes a la presidencia de Venezuela aprovecharon el jueves para hacer sus últimos llamamientos al voto, declararse convencidos de la victoria y, sobre todo, pedir que se acate la ley cuando se sepa el veredicto de las urnas el 3 de diciembre.
En estos momentos, el ambiente del país sudamericano es de desconfianza por la gran cantidad de denuncias sobre supuestos planes desestabilizadores, sostuvo esta mañana el periodista Carlos Chirino, enviado de la BBC.
Según las denuncias, por un lado se estaría planeando un fraude para no reconocer la reelección del presidente Chávez; mientras por la oposición hay sospechas de que el Gobierno está fomentando grupos violentos para intimidar a los votantes.
De acuerdo a las encuestas, la mitad de la población no confía en el Tribunal Supremo Electoral de Venezuela, reportó Chirino en Citynoticias (89.3 FM en Guayaquil).
Chávez advirtió el martes anterior que si la oposición no reconoce el resultado de las elecciones presidenciales del domingo, llamará a plebiscito para incluir en la Constitución la figura de la reelección indefinida, reporta la agencia de noticias AFP.
"Si la oposición sale con una 'marramucia' el domingo, de inmediato convoco el referendo, comenzando el nuevo periodo. Si se retiran, si salen acusando de fraude, guarimba (disturbios) lo que sea, lo dije, y cumpliría, ya tengo el decreto listo para convocar" el referendo, dijo el primer mandatario en entrevista concedida a Venevisión transmitida simultáneamente por otros canales.