- NOV. 30, 2006 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
Abro mis pensamientos y mi vida a Dios y doy expresión a mi fe.
INESPERADO
Alguien muy importante para mí quizás me inspire a buscar en lo profundo de mi alma. En un instante, la respuesta surge de mi corazón y revela la profundidad de mi comprensión espiritual.
La realidad es que, gracias a la atención diaria de orar para que el espíritu de Dios me guíe, me he estado preparando para esos momentos aparentemente espontáneos y súbitos.
Al abrir mis pensamientos y mi vida a Dios, soy una expresión de fe y comprensión que eleva a otros.
Al dar voz a mi fe, soy fortalecido. Al aprovechar cada oportunidad para profundizar mi comprensión, vivo con una fe que me inspira a vivir plenamente.
“Pues somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas”.
–Efesios 2:10