Escribo indignado por los atropellos que recibimos de la banca privada y los usuarios simplemente debemos resignarnos, pues vivimos en el país de la impunidad.
Por tres días seguidos acudí a diferentes cajeros automáticos para solicitar la opción ‘últimos movimientos’, cada vez que lo hice el banco cobró 10 centavos, aparte, obviamente, cobran por el ‘uso del cajero’, el tema es que las impresiones no se las podía leer, finalmente retiré dinero, por lo cual cobran $ 0,25 y tampoco se podía leer el recibo.
El domingo me acerqué a la agencia de Mall del Sol a reclamar y me dijeron: “Señor, tiene razón, ya hemos procedido a multar a la empresa que nos provee el papel”, buena respuesta para ellos pero no para mí, pues en total me debitaron $ 0,80, que el banco no los devuelve por nada del mundo, pero sí nos cobran y con intereses de chulqueros nuestros compromisos.
Lo que menos me preocupa son los $ 0,80 como tal, me indigna que cuando estos bancos incumplen con sus obligaciones no hay nadie que les pueda reclamar, todo queda en la impunidad.
Francisco X. Guerrero Toral
Guayaquil