La manifestación de ayer no reportó heridos ni detenidos, pero las autoridades locales señalaron que las protestas serán permanentes.
El alcalde de Buena Fe, Luis Zambrano Bello, dijo que defenderán con su vida las tierras que según él resultarán afectadas con la construcción de la presa Baba en esta zona.
Zambrano lideró ayer una nueva protesta en contra del proyecto que se centró en una marcha y cierre de la vía Panamericana por dos horas.
La manifestación fue observada por más de un centenar de policías que llegaron la mañana de ayer para evitar, según dijeron, el bloqueo de la vía y que se produzcan desmanes.
“Nos oponemos a la construcción de la presa Baba porque traerá desocupación, enfermedad y miseria a los moradores de Patricia Pilar y de otros sectores de la provincia, además matará los ríos”, dijo el alcalde.
Reiteró su oposición al proyecto que, según él, destruirá el ecosistema de la zona.
Zambrano sostuvo que unas 350 familias serán afectadas directamente por estar cerca del lugar donde se pretende construir la presa.
William Avilés, morador de Patricia Pilar, expresó su desacuerdo por la construcción de la presa y aseguró que muchas familias serán perjudicadas.
Javier Zambrano criticó la presencia de un gran número de policías en la población, “como si se tratará de un sitio de maleantes y delincuentes”.
Agregó que a lo largo de las orillas del río Baba hasta Patricia Pilar comunidades como Cristo Rey, La Angostura, Tigre Bajo y Alto, La Moraima, San Pedro, Bimbe, Santa Rosa, Palo Blanco y La Seiba, en donde se cultiva palma africana, palo de balsa, café, cacao, maíz, soya, piña, maracuyá y borojó, serán afectadas.
HIDROELÉCTRICO
CONSTRUCCIÓN
La ejecución del proyecto está a cargo de la constructora Odebrecht, cuyos voceros han reiterado que la presa Baba no afectará a ningún poblado de la zona.
IMPACTO AMBIENTAL
La constructora informó que los estudios de impacto ambiental del proyecto fueron aprobados por el Ministerio del Ambiente.
CAMBIO DE SITIO
Odebrecht modificó el sitio del proyecto original que afectaba a más de 3.700 hectáreas. El actual impactará a un poco más de mil hectáreas sin incluir comunidades rurales.