Domingo 19 de noviembre del 2006 Sucesos

Caranqui desnuda la seguridad

QUITO | Patricia Sandoval, redactora

Intento de fuga de narcotraficante involucra a policías

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QUITO.– Imágenes tomadas de Gamavisión cuando Óscar Caranqui (c) intentó salir de la cárcel vestido de policía.

Según el acusado por narcotráfico, ya había salido antes del pabellón A de la Cárcel N°1 (antiguo penal García Moreno). Esta es el área de máxima seguridad de este centro carcelario. El día de la fuga el presidiario libaba con los policías, y entre sus pertenencias se encontraron 840 dólares en efectivo.

La frustrada fuga del narcotraficante Óscar Caranqui Villegas, el imbabureño que tras iniciar negocios de exportación de artesanías terminó involucrado en una red de narcotráfico, puso al descubierto la falta de control al interior del Pabellón A, considerado de máxima seguridad en la Cárcel 1, antiguo penal García Moreno.

Ese pabellón, donde guardan prisión 58 de los reos que requieren mayor vigilancia, entre ellos otros acusados de narcotráfico como César Fernández, Jorge y Ramiro Hugo Reyes Torres y el mismo Caranqui, está bajo el mando de la Policía Nacional, para garantizar la seguridad.

Sin embargo, este fue el escenario de la pretendida fuga del narcotraficante, sentenciado a 16 años, en la cual los ocho policías detenidos dicen no haberse dado cuenta de lo que sucedió.

La noche del pasado 11 de noviembre, cerca de las 21h45, antes de que se cerraran las celdas, Caranqui relata -en su declaración ante la Fiscalía-que varios policías (no especifica el número) llegaron hasta su celda cuando él miraba la televisión y le propusieron salir a divertirse: comer en la calle o ir a algún bar.

Añade que ellos mismos le dijeron que conocían las repetidas veces que había estado fuera del  penal, junto con otros policías.

El reo relata en su versión que desde diciembre del año pasado empezaron sus salidas, al sector de la avenida Amazonas, a la Plaza San Francisco, entre otros sitios.

Caranqui aparentemente manejaba mucho dinero y podía costear los gastos de sus acompañantes. Dentro de las evidencias encontradas el 11 de noviembre pasado estaban 840 dólares en su poder.

Además, según la versión de una fuente de Rehabilitación Social, Caranqui, tras verse descubierto, ofreció dinero a los guías para que se callen y no hicieran escándalo.

Pero la frustrada fuga permitió al narcotraficante un espacio para volver a acusar a sus captores de corrupción.

Tanto el coronel Leonardo Brito, ex jefe Antinarcóticos de Pichincha, y el coronel Patricio Pazmiño, actual jefe de ese mismo departamento policial, han opinado que las acusaciones que hace Caranqui son producto de su resentimiento personal, por haberlo capturado y encarcelado.

El detenido manifiesta que Brito lo ayudó a salir en varias ocasiones, mientras que de Pazmiño asevera que por su causa apareció un sobrino suyo muerto, como si hubiera sido un accidente.

En su declaración, añade que el fiscal Antinarcóticos, Carlos Morales, lo vio libre en una de sus salidas furtivas, pero no dijo nada. Habla también de los coroneles Acosta y Rivera, (no da sus nombres) quienes supuestamente departían con él en su casa y en la Hostería del Lago.

El enfrentamiento del acusado de narcotráfico contra la justicia se inició en 1998 cuando un cargamento con tres kilos de cocaína fue detectado por un can antinarcóticos en el aeropuerto Mariscal Sucre.

La droga se encontraba en instrumentos musicales que habían sido comprados por Geovanny Garcés Aldaz. Tras un proceso judicial se condenó a ambos a ocho años, pero más tarde se dio la absolución de Caranqui, en 1999.

En el 2004 se ordena dejar sin efecto las medidas cautelares en su contra e incluso borrar su prontuario. En esa ocasión se le habían incautado dos inmuebles de dos y tres plantas, de su propiedad.

Durante todo ese tiempo la Policía inicia una vigilancia e investigación. Según los informes, Caranqui empezó a invertir mucho dinero en extravagantes adquisiciones.

Así, en junio del 2004, también en el aeropuerto Mariscal Sucre se detectaron 124 kilos de droga en artesanías que pertenecían a Caranqui y a su esposa Anabella Mora Padilla. Por este caso se los condenó a 16 años.

INCAUTACIONES

EN OTAVALO

La Policía  y la Fiscalía incautaron en mayo del 2004 una casa ubicada en la calle Alberto Suárez Dávila 483. En este sitio funcionaba el complejo Baywach y la radio Fantasía FM.  Se incautó la agencia de viajes PadfWam (Salinas y Sucre).

LOCALES
También se tomó posesión del local de arte denominado OC Handicrafts for export (ubicado en la calle Modesto Jaramillo). El patio de compra y venta de vehículos Crediautos. Un lote de terreno en la avenida 31 de Octubre y Panamericana Norte.

EL CIELO
La finca El Cielo, en Imbabuela Alto, es uno de los bienes más valiosos, junto con la hacienda Huagrahuasi, en Atuntaqui. Esta última poseía una plaza de toros en la que se adecuó una suite  para Caranqui y sus invitados especiales.

CAJAS FUERTES
Miembros de la Policía incautaron siete cajas fuertes en diversas propiedades de Caranqui. Una de ellas en la ciudad de Ibarra. Posteriormente se reportó que se encontraron varios documentos y 131.515 dólares en efectivo.

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