- NOV. 14, 2006 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
La televisión del fin de semana era un espacio casi abandonado hasta hace algunos meses. Ahora es un campo plagado de telenovelas, aunque simultáneamente se comienzan a emitir propuestas nuevas, especialmente los sábados.
Que las telenovelas hayan invadido los sábados por la mañana, tarde y noche, significa que el rating también ha comenzado en toda hora y en todo día. Y si Gamavisión es líder del melodrama, Teleamazonas no duda en oponer Floricienta.
Así y todo, las mañanas de los domingos se están ubicando como ideal para propuestas especializadas. En lo político, como sucede con Ecuavisa. Para aquello que generalmente no tiene más oportunidad, en otros canales.
La tecnología, por ejemplo. ‘Vida Digital’ se llama un programa de Canal Uno que en principio podría estar enfocado en “usuarios avanzados”, pero que recae en definiciones básicas que intentan acercar el mundo del computador a cualquier persona. El ritmo del programa sufre en el esquema y los usuarios más avanzados encontrarán innecesario que se explique qué es un puerto USB o un “periférico”.
Pese a todo, ‘Vida Digital’ es una puerta de entrada a las nuevas tecnologías.
Como en algún momento lo fue ‘Internet para Todos’, de Televisión Satelital. A propósito, un lector escribe recordando al desaparecido programa y preguntándose: ¿Cuándo volveremos a ver un buen programa juvenil por las tardes? Difícil que alguna televisora asuma el reto: el público juvenil no existe fuera de una masa de consumidores de telenovelas, concursos y talk shows.
Si se sigue intentando navegar en la televisión dominical, hay un momento en que se llega a un punto de saturación. No es precisamente la programación, sino los spots con clara intención electoral. Copan todos los espacios, especialmente en Teleamazonas. Lo que llama la atención es el anonimato y el tono panfletario de la campaña. Porque ese es el punto: ¿Quiénes están detrás de los que saturan la programación televisiva durante todo el día?
Independientemente de que la campaña sea en contra de uno u otro candidato, como ciudadano y como televidente me siento agredido por que ciertos canales permitan el impune anonimato y se presten a una agresividad digna de pasquín. Y luego, los comentaristas serios cuestionan, “¿por qué no se hace una campaña electoral de altura y propuestas?”. Bueno, solo traten de ver el canal en que trabajan durante un domingo y obtendrán la respuesta.