Lunes 13 de noviembre del 2006 Migración

Frontera controlada 'como en la guerra'

Cecilia Pugo | Redactora

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MÉXICO.- Matorrales desérticos y zapatos en la exposición por las muertas de Juárez, ciudad fronteriza con El Paso (EE.UU.), donde la última década han sido asesinadas más de 400 mujeres.

Aunque la construcción del muro más grande del mundo que prevé EE.UU. en su frontera con México aún no se inicia, en esta zona se vive un "ambiente bélico" por la serie de controles, detenciones y muertes de sin papeles.

En la frontera de EE.UU. con México hay agitación. Aviones y helicópteros rastrean la zona, militares construyen muros o reparan los dañados, ruido de tractores que abren nuevos senderos, mientras cientos de inmigrantes se escurren en busca de otros lugares en su intento por llegar a territorio norteamericano. La situación es preocupante dijo Jennifer Allen, directora de la Red Acción Fronteriza, que tiene centros de ayuda a los indocumentados en los estados de California, Arizona, Texas y Nuevo México.

Las acciones para evitar el paso de sin papeles se han intensificado con la llegada de unos seis mil militares de la Guardia Nacional estadounidense y tras la firma de la ley para la construcción de un doble muro en varios tramos de la frontera por el presidente de EE.UU., George W. Bush, el pasado 26 de octubre, indicó Allen vía telefónica desde la estación de ayuda en Tucson, en el estado de Arizona.

Precisamente, la construcción del muro fue uno de los temas centrales de debate en la reciente Cumbre Iberoamericana Migración y Desarrollo  realizada en Montevideo la semana pasada, donde se criticó la medida.   

El efecto de las medidas se traduce en el número de detenciones y muertes de inmigrantes en la frontera. Según el Departamento de Seguridad de EE.UU., el cruce ilegal pasó por primera vez del millón de personas en el 2004 con 1'160.395. En el año fiscal 2005, el número aumentó a 1'189.067, pero en el 2006 bajó a 1'089.092.

Entre ellos hay ecuatorianos. En lo que va del año, un total de 703 compatriotas fueron deportados desde México, mientras en el 2.005 fueron  1.826, indicó, vía correo electrónico, el embajador de Ecuador en territorio mexicano, Galo Galarza Dávila.

Allen consideró dos factores que  inciden en la disminución de detenciones. Los inmigrantes  utilizan otras rutas más peligrosas y los coyotes han  detenido los cruces mientras descubren nuevos senderos.

"La construcción del muro solo alimentará a los contrabandistas. Los más beneficiados serán los coyotes", aseguró, vía telefónica, Fernando García, de Acción Fronteriza en  el sector El Paso, Texas.

El sacerdote Francisco Pellizari,  coordinador general de  la Red Casa del Migrante Scalabrini, expresó estar preocupado por la vida de los sin papeles porque ahora "se les hace más difícil cruzar la frontera". Los controles se han triplicado y también las tarifas que cobran los coyotes por llevarlos, las cuales subieron de $ 600 hasta hace unos meses a 2 mil dólares, señaló.

El religioso que dirige la red regional de la Casa del Migrante en las zonas mexicanas de Tijuana en  Nuevo Laredo y Tecún Uman en Guatemala, indicó vía telefónica desde México que al problema de los coyotes se ha sumado el incremento de corrupción entre las autoridades, quienes piden dinero a los sin papeles para permitirles continuar el camino, roban  y son acusados de abusos y violación a las mujeres.

La organización que se asiste con alojamiento, alimentación, medicinas, entre otros, y se financia con donativos o rifas  atendió a unos 45 mil migrantes en los últimos tres años. En lo que va del 2.006, solo en Nuevo Laredo se han atendido a 8.400 sin papeles, en el 2.005 fueron 11.407, de ellos 95% eran hombres, con edades entre los 18 y 35 años.

La mayoría son mexicanos, pero entre ellos no se descarta que haya ecuatorianos porque no portan documentos y prefieren "hacerse pasar por mexicanos", sostuvo  Pellizari.

Pero la mayor preocupación entre quienes defienden los derechos de los migrantes es que el cierre de las fronteras incidirá en un mayor número de muertes. De las 205 registradas en el 2005 se elevó a 432 hasta septiembre pasado. Cerca de 205 perdieron la vida en Arizona, refirió Fernando García de Acción Fronteriza.

El activista sostuvo que la mayoría de muertos en la frontera son mexicanos, pero otros no logran ser identificados porque no llevan documentos. "A ellos se sepultan en fosas comunes. Recién se encontraron cinco cuerpos de migrantes que murieron el año pasado", contó García.

Se estima que nunca se conocerá el total de muertos porque grupos de sin papeles para evitar los controles optan por rutas de zonas remotas del desierto con temperaturas demasiado altas que resulta imposible sostener la hidratación de cualquier ser humano, subrayó la directora de Acción Fronteriza, Jennifer Allen.

Existen grupos de activistas que se encargan de dejar ropa, alimentos y agua en las rutas conocidas, pero no van a zonas alejadas porque corren riesgo sus vidas, sin embargo, a los migrantes lo llevan por esos lugares, agregó Allen.

Una  campaña intensiva para documentar abusos a inmigrantes que puedan darse a raíz de los controles inició  la Red Acción Fronteriza.

Mientras parte de la frontera se cierra, las rutas se diversifican. Las travesías se hacen más largas, algunas se inician en el océano Pacífico y terminan en el Atlántico, se surcan espacios por donde entrar y se busca lo más recóndito donde también encuentran la muerte, señaló Hugo Venegas, quien trabaja en el proyecto Promoción y Garantía de derechos de ciudadanos ecuatorianos migrantes en países de tránsito y de destino.

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