Ex depositantes de Cuenca y Machala, dicen que han sido satanizados por las autoridades y por eso no hay justicia.
Unos 300 clientes cuencanos del fallecido notario José Cabrera Román, se sumaron el sábado pasado a la marcha de protesta en contra de la Policía por la desaparición de los 367 mil dólares que custodiaba la Policía Judicial de El Oro.
Ellos, al igual que los ex clientes de Machala coinciden en que la satanización que sufrieron cuando se descubrió el depósito que hacían a cambio de altos intereses, ha incidido en la falta de justicia en este caso, que ahora perjudica a enfermos y discapacitados.
Fernando Durán, uno de los abogados defensores de los depositantes cuencanos, dijo que a más de la arista legal, en este caso se debe analizar el aspecto social que llevó a las personas a dejar sus dineros para poder subsistir.
“En el grupo hay personas discapacitadas o enfermos crónicos que requieren de cirugías y medicamentos permanentes que son costosos y que con un salario no es suficiente sostener”, dijo.
Pero el abogado tampoco descartó que entre los acreedores se encuentren políticos, funcionarios públicos y comerciantes que buscaban una forma sencilla de ganarse la vida, “hay casos y casos”, acotó sin precisar nombres.
Luis Alberto Lozano, otro de los defensores, asegura que la prensa y la sociedad “satanizó a los clientes del notario, calificándolos de chulqueros y ladrones”, y mientras esa mentalidad no cambie no se puede esperar justicia.
Lozano ya ni siquiera espera que el dinero aparezca, manifiesta que la cúpula policial y militar “protegerá a quienes cometieron el atraco” y que por tanto, el delito quedará en la impunidad.
Por esta razón, los acreedores y sus defensores, realizarán acciones para exigir el dinero del notario que está depositado en cuentas de bancos en el exterior.
Mientras, los ex clientes de Machala cuestionan a la Policía y a la Fiscalía sobre los bienes incautados en noviembre y diciembre del 2005. Paúl González, dirigente de uno de los grupos de esta provincia, afirma que en la empacadora en Puerto Bolívar “ya no hay nada y hay que preguntarle a la Policía y a la Fiscalía qué sucedió con los carros de lujo que costaron más de 50 mil dólares”.
Unos 50 clientes del grupo liderado por González, marcharon el sábado frente a la Catedral. Ellos aseguraron que la Iglesia es la única institución en la que ahora confían.
Ellos se reunieron con el presidente de la Conferencia Episcopal de Machala, monseñor Néstor Herrera, que luego se pronunció por escrito sobre el caso. “Esto rebasa los límites del respeto a la ciudadanía y la dignidad de la Policía. No se puede seguir soportando actos de corrupción tan cínicos y desvergonzados, condeno tamaña burla y me solidarizo con el pueblo en este reclamo a la Policía”, decía el texto.