Cada noche las Niñas, Niños y Adolescentes Comunicadores del Ecuador (Nnace) escenifican uno de los proyectos televisivos más interesantes que se pueden observar en las pantallas: un segmento de niños y para ellos con enfoques y producción propios en el noticiero ‘Televistazo’, uno de los de más alta audiencia del país. Todo un reto que no deja de tener sus logros y sus dificultades.
Cuando Niñoesperanza surgió como un proyecto de responsabilidad social de Ecuavisa era difícil prever las consecuencias que tendría para la programación. Desde fuera se apreciaba que el proyecto, que vinculaba al canal con una institución internacional del prestigio de Unicef, era poco más que una gran operación de relaciones públicas.
Vinieron los cuestionamientos: ¿Cómo se podía hablar de un proyecto de apoyo a las niñas y niños del Ecuador y tener una programación en donde los niños eran olvidados e incluso agredidos? ¿Qué espacios se tenía para tratar acerca de los graves problemas que afectan a la infancia en el Ecuador?
Para tratar de responder a la nueva situación se ensayaron series investigativas en los noticieros que incluían temas relacionados con las niñas y niños, se adoptaron políticas básicas de protección que eran un clamor , como preservar la identidad de los menores en reportajes de crónica roja y otros de riesgo. Pero al tratar de elaborar una programación más apropiada para los infantes, se avanzó mucho en los sábados por la mañana y poco en las tardes del lunes hasta el viernes.
En estas acciones, muchos solo vieron un lavado de cara que dejaba intocado el problema esencial: las niñas y niños no tenían espacios para expresarse en la televisión ecuatoriana. En ese contexto llegó Acnna y las cosas dieron un vuelco inusitado.
¿Qué es Acnna? Son las siglas de la Agencia de Comunicación de Niños, Niñas y Adolescentes; se trata de un proyecto que forma parte de la Red ANDI (Agencia de Noticias sobre Derechos de la Infancia) de América Latina. Un sistema de comunicación cuya tarea principal es realizar un monitoreo del tratamiento que hace la prensa de los temas relacionados con la infancia.
Los aliados de ANDI son la ONG Plan y Unicef. Una cosa lleva a la otra y finalmente, se planteó el reto: Como parte de la campaña Niñoesperanza, ¿por qué no tener un segmento hecho por niños en ‘Televistazo’ estelar de Ecuavisa?
Cuando se piensa en dar espacio a los niños en actividades reservadas para los “grandes”, enseguida se cae en la tentación de convertir a los niños en remedos de adultos. Para reclamar derechos y convertirse en actores políticos, los pequeños comienzan a comportarse como minidiputados y cuando van a un medio de comunicación comienzan a imitar a los reporteros o presentadores ya establecidos.
El primer concepto que se tuvo del nuevo segmento era ese. El canal quería pequeños presentadores y reporteros a imagen y semejanza de sus estrellas de pantalla. Quería, además, que los formatos y contenidos se sujetaran estrictamente a los esquemas preestablecidos para el noticiero.
Afortunadamente se tuvo la lucidez de proponer otra cosa: niños hablando para los niños acerca de sus propios temas, en su propio lenguaje y con espontaneidad. Los niños no debían dejar de ser niños aunque tuvieran acceso a la pantalla en un noticiero de alta audiencia.
Para ello se debía incentivar el trabajo en equipo y borrar todo vestigio de protagonismo y estrellato. Vino una decisión clave: los niños rotarían en sus actividades. Un día se haría cámaras, otro la producción, un tercero la presentación delante de cámaras, etc. Así, nadie se convierte en una estrella prematura y desbalancea el proyecto colectivo.
Por eso la amplitud de Nnace. Actualmente participan 72 niños de Quito y Guayaquil en el proyecto. Para diciembre, se habrá extendido a Manabí y más adelante se incorporarán niños de organizaciones comunicacionales de la Sierra norte y centro. El objetivo es formar un gran movimiento de niños comunicadores de todo el país.
Y los resultados en pantalla han sido sorprendentes: estamos ante el producto televisivo más fresco elaborado por menores y enfocado en ellos.
Temas que en la mente formateada de un adulto no tendrían campo en un noticiero han desfilado por esta experiencia en ‘Televistazo’. ¿Qué son las mascotas para los niños? ¿Solo animales o amigos con quienes compartir la soledad? ¿Qué mismo sienten los niños cuyos padres han emigrado? ¿Qué necesita un niño que está en su cama enfermo? ¿Mimos o medicina?
No se rehúyen temas más “adultos”, como las visiones sobre la política, la sociedad y el país, aunque el eje siempre se mantiene en que los niños expresen con total espontaneidad y en sus palabras las opiniones que se han formado.
La frescura se mantiene en todo el proceso. Los niños se reúnen, debaten y deciden los temas con total libertad. Los temas que se llevan a esas reuniones de planificación son extraídas de experiencias de ellos mismos o de otros niños. Dos pequeños comunicadores me explican que en el colegio o la escuela, los compañeros les cuentan cosas o les piden tratar sobre algo que les interesa en particular.
La idea de abrir Nnace a niños de todo el país pasa por ahí, también. Que los niños de Manabí, Chimborazo, Imbabura cuenten sus propias historias o lleven a la pantalla los temas que les interesa.
Los niños están dando una lección de sentido nacional e inclusión que la televisión de los adultos no tiene.