Domingo 12 de noviembre del 2006 Religiosa y Obituarios

El evangelio de hoy

Dando y dando, aprendemos a darnos

1.– Lo que San Marcos nos quiere decir:
Jesús advierte a sus discípulos para que no imiten a los escribas dominados por la vanidad y la avaricia, con la explotación de los más indefensos y del culto. Y pone como modelo a la viuda, que da las dos únicas monedas que tiene. Frente a la codicia de los escribas, subraya el desprendimiento de esta mujer: sus dos monedas llevan el sello de ese don total, que exige el primer mandamiento y que reclama todo verdadero acto de culto.

2.– El mensaje del evangelio de hoy:
El encuentro con Dios no se consigue a través de unos ritos externos, más o menos suntuosos, sino a través de esos gestos silenciosos, en los cuales deposita la persona todas sus seguridades, para abandonarse por completo en las manos de Dios.

Lo que cuenta es un corazón generoso, desprendido y confiado en la acción divina, ya que Dios no se fija en lo que “damos”, sino en “cómo” lo damos.

Jesús alabó a la viuda por la “calidad” de su entrega. Lo que da el pobre, sacando de lo que necesita, no se explica sin la fe. Lo que dieron los otros, eran “cosas” que no llegaron a comprometer sus vidas.

La línea de la caridad que nos propone Jesús es la que compromete el curso de nuestra vida. Los cristianos podemos dar dinero y cosas, y es algo. Podemos dar nuestro tiempo al servicio de los demás, y es mucho más. Pero Jesús nos pide darnos también a nosotros mismos, comprometiendo nuestra propia vida.

El criterio de Jesús cuestiona la forma con la que a veces actúa la Iglesia al condecorar y poner placas a sus benefactores. ¿Cómo compaginar este proceder con la enseñanza del Evangelio de hoy?

3.– El Señor espera una respuesta de nosotros:
* ¿Vivimos buscando los primeros puestos o tratando de servir? ¿Damos lo que nos sobra, o “nos damos”, y sin factura?
* ¿Hacemos las cosas para que nos vean los demás o para que nos vea el Señor?
* ¿Colaboras en actividades de tu parroquia, simplemente por solidaridad, sin resentirte cuando no te condecoran?

Lectura del Santo Evangelio según san Marcos

En aquel tiempo, enseñaba Jesús a la multitud y le decía: “¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplios ropajes y recibir reverencias en las calles; buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; se echan sobre los bienes de las viudas haciendo ostentación de largos rezos. Estos recibirán un castigo muy riguroso”. En una ocasión Jesús estaba sentado frente a las alcancías del templo, mirando cómo la gente echaba allí sus monedas.
Muchos ricos daban en abundancia. En esto, se acercó una viuda pobre y echó dos moneditas de muy poco valor. Llamando entonces a sus discípulos, Jesús les dijo: “Yo les aseguro que esa pobre viuda ha echado en la alcancía más que todos.

Porque los demás han echado de lo que les sobraba; pero esta, en su pobreza, ha echado todo lo que tenía para vivir”.

Palabra del Señor.
Asamblea: Gloria a ti, Señor Jesús.

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