- NOV. 10, 2006 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
En ‘Contacto Directo’ se afirmó que sus emisiones llegan a 700.000 usuarios de la televisión por cable solo en España a través de la señal de Ecuavisa Internacional, la filial que hace pocos años cumplió un año de emisiones y que antes era solo un canal “menor” en UHF.
Canal Uno, con escasos niveles de ratings para mucha de su programación local, ha encontrando un nuevo nicho entre los ecuatorianos que viven en Estados Unidos y Europa. En el ‘Una cita con Bernard’, por ejemplo, se receptan llamadas de ecuatorianos que no han pisado el lugar natal en quince, once, cinco, muchos años. El nivel de contacto que se tiene con esas personas está mediado por la emotividad.
De manera insospechada nuestra TV, doméstica hasta la médula, ha entrado en el mundo fruto de circunstancias sociales más que como el resultado de alguna estrategia. La diáspora ecuatoriana provoca consecuencias insospechadas aun sobre los medios de comunicación.
¿Cuál es su capacidad de reacción? ¿Una TV que a escala local ha apostado por la telenovelización está preparada para ofertar programación de calidad a personas que en su contacto con otras culturas han enriquecido sus referentes?
Por ahora la novedad basta: que los ecuatorianos en el exterior tengan acceso a la cotidianidad de la patria lejana a través de las imágenes de noticieros, deportes, farándula, chismes, entrevistas o programas turísticos con imágenes del país, les ha otorgado una sensación de cercanía de la que hace poco no disponían.
Por eso la emoción de muchos emigrantes al reencontrarse con viejas imágenes casi familiares. El asunto es que una vez superada esa fase comenzarán a surgir otras necesidades. ¿Está la TV ecuatoriana lista para comenzar a responder a las demandas de sus nuevos públicos? ¿Si no tiene a la mano las telenovelas para conseguir rating como hace internamente, de qué va a nutrir su programación? ¿De la reposición de viejas y caducas series? ¿De telebasura doméstica? Y las preguntas esenciales: ¿Se conoce a los nuevos públicos o se tiene nociones y prejuicios? ¿Cómo va a responder en el momento que los ecuatorianos en el exterior comiencen a exigir, no solo recibir contenidos, y ser protagonistas de estos?
Como se sabe, en octubre los ecuatorianos en el exterior participaron por primera vez en un proceso electoral. No obstante, la cobertura de la TV ecuatoriana fue pobre y a destiempo. Por ejemplo, la información de los problemas en Murcia fue de segunda mano, las imágenes solo se obtuvieron muchas horas después.
Al tiempo que los ecuatorianos se esparcen por el mundo, van a necesitar una TV que los acompañe, en todos los sentidos; ¿están listos los canales nacionales ante la nueva situación?