- NOV. 08, 2006 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
Álvaro Noboa señaló el domingo en una concentración en la población costera de Anconcito que “a pesar de haber tenido una prensa en contra como Ecuavisa, que se alineó frontalmente con Correa a través de Carlos Vera, a pesar de ello, vamos a barrer, ecuatorianos, y le vamos a enseñar”. “Como ecuatoriano me da vergüenza de Ecuavisa, me da vergüenza de la manera cómo manejan el periodismo para su propio interés político”, afirmó ante la multitud.
La indignación de Noboa se manifestó el domingo, luego de que en ‘Cero Tolerancia’ se volvió a debatir la oferta electoral del candidato de construir 300.000 casas cada año. Las conclusiones del programa fueron absolutamente adversas.
Carlos Vera respondió el lunes que Noboa, “en vez de probar sus razones, propone la violencia como respuesta y el boicot como retaliación” y lo hizo responsable por la integridad de los reporteros del canal que cubren su campaña.
Varias veces en esta columna se ha advertido sobre los peligros de que los medios se alineen durante una campaña electoral; sin embargo, hay que hacer una precisión: los periodistas que hacen opinión tienen el derecho a expresar lo que dicte su conciencia. ¿Involucra eso al medio? No necesariamente.
La toma de posiciones de los periodistas de opinión es lícita y necesaria siempre que sea expresada con transparencia y responsabilidad frente a los lectores. Muy distinto es cuando la toma de posición es una descarada o sutil manipulación en el manejo de la información.
¿Sucede eso en Ecuavisa frente a Noboa? Se ha observado crónicas políticas con un margen para la ironía que bien puede caer en el comentario del reportero, pero no se puede afirmar que eso sea para la “vergüenza”.
En cambio, sí sonroja ver cómo en Canal Uno se pasan las manifestaciones de Álvaro Noboa fuera del horario de los informativos y sin advertencia de que se trata de “espacios contratados”. O más bochorno causa que en ‘El Noticiero’, de TC, se muestren menos de 30 segundos de un recorrido de Rafael Correa y luego se emitan las “declaraciones del candidato Noboa” por casi 4 minutos. No es todo, la técnica es el 2x1, que incluye entrevistas a sus partidarios. El último fin de semana fue Carla Sala con el representante de Consultar, la encuestadora pagada por el Prian.
¿Y qué decir de la súplica de Jorge Ortiz para que Sylka Sánchez interceda con Noboa y le dé la tan ansiada y tan esperada entrevista? Desde aquí nos unimos: por favor, otorguen la dádiva a Jorge Ortiz y líbrenos de la vergüenza ajena que significa ver a un periodista suplicando por una entrevista.
Más allá de las vergüenzas, es muy peligroso que un político que aún no llega al poder comience a señalar que los canales o los periodistas por más críticos o adversos que sean le dan “vergüenza”, mientras propicia alineamientos informativos poco transparentes.