- NOV. 07, 2006 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
Desde la desastrosa cobertura del 2000, cuando las cadenas de TV dijeron primero que George W. Bush era el presidente, luego que era Al Gore y después que en realidad no se sabía, la consigna mediática ha sido “cautela”.
Pese al nuevo lema, las cadenas volvieron a patinar, aunque en menor medida, en el 2004, cuando alimentaron la esperanza de una victoria del demócrata John Kerry al asegurar, bien entrada la tarde, que este aventajaba a Bush según los sondeos a pie de urna.
En estos comicios legislativos, que según un gran número de analistas suponen un referendo a la presidencia de Bush y la guerra en Iraq, las grandes compañías de TV extremaron precauciones.
Sam Feist, director político de la cadena CNN, resumió al diario The Washington Post que la prioridad es dar la información correcta y no ser el primero en darla.
Brian Williams, presentador del informativo estrella de NBC, ha reconocido haber aprendido de los errores pasados.
Williams fue uno de los que adjudicó la presidencia a Al Gore en el 2000, un momento que recuerda como “horrible”.
Los más optimistas confían en que a las 22h00 (con igual horario al de Ecuador) cuando las tres grandes cadenas (ABC, NBC y CBS) emitan sus especiales, los resultados estén ya bastante claros.