Las fiestas patronales en la parroquia Susudel, del cantón Oña, dejaron cerca de un centenar de personas afectadas con náusea, vómito, fiebre y dolores estomacales.
Los afectados presumen que la ingesta de comidas en locales provisionales causó el problema. Médicos que atendieron a los enfermos pidieron a las autoridades de salud que realicen una investigación en la zona. Fueron hospitalizados en el hospital regional Vicente Corral Moscoso, de Cuenca, el pasado miércoles.
Se presume que un centenar de personas de la misma población llegaron con iguales síntomas a las casas de salud de Saraguro, Loja y Cuenca. En esta última ciudad fueron atendidos en el hospital del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), Militar, clínica Bolívar, entre otros.
El pasado fin de semana en Susudel se celebró la fiesta patronal en honor a San José y los afectados presumen que la ingesta de comidas preparadas pudo ser la causa.
Pero, Patricia Vargas descartó que esa sea la causa ya que cinco miembros de su familia, dos atendidos en el regional, dos en el hospital Militar de esta ciudad y uno en el hospital de Saraguro, no participaron en la fiesta.
La familia de Fernando Jueto fue una de las más afectadas, pues junto a él enfermaron su esposa Carmen Chafla, sus hijos Josué, de 1 año, y Angie, de 3, quienes fueron atendidos en Cuenca.
Jueto llevó a toda su familia a la celebración y permaneció dos días en el lugar porque era disc jockey de la festividad, pero también su hermano y su cuñada fueron hospitalizados en Saraguro.
Carlos Loja estaba desesperado porque no tenía para pagar las recetas que los médicos le solicitaban para mejorar la salud de sus tres hijas: Cecibel, de 24 años; Marieli, de 11, y Joselin, de 10; la receta de cada una costó más de 12 dólares.
José Quichimbo, ex concejal de Oña, llegó con su hijo Lenín, de 12 años, quien no pudo superar los síntomas desde el domingo por la noche.
Según Quichimbo, en su parroquia existe una guardería a la que asisten 25 niños, pero el miércoles solo acudieron cinco porque la mayoría presentaba los mismos síntomas y a otros sus padres prefirieron mantenerlos en casa.
Mario Palaguachi, residente del hospital regional, diagnosticó un cuadro de gastroenteritis en todos los pacientes y dijo que la deshidratación causó insuficiencia renal en dos de ellos.
Descartó que se trate de una epidemia hasta que se conozca el número de infectados. Para conocer si se trata de un virus o bacteria el galeno dijo que las autoridades sanitarias deben investigar en la población el estado del agua que consumen y de las obras de alcantarillado.