El papa Benedicto XVI visitó ayer en privado las Grutas Vaticanas, bajo la Basílica de San Pedro, para orar por los pontífices allí enterrados y por todos los difuntos, informó la Santa Sede.
En el día en el que la Iglesia Católica conmemora la festividad de los Difuntos, Benedicto XVI descendió para una oración en solitario a las Grutas Vaticanas.
La visita se hizo una vez cerrada al público la Basílica para no interrumpir el flujo de fieles y turistas que todos los días hacen largas colas para ver las tumbas de los papas.
El año pasado, el Papa también realizó una visita a las Grutas Vaticanas el Día de Difuntos y dedicó un momento especial de oración ante la tumba de Juan Pablo II.
Benedicto XVI presidirá mañana una misa en la Basílica de San Pedro en recuerdo de los cardenales y obispos fallecidos durante el año.
Mientras, el miércoles pasado Benedicto XVI aseguró que la santidad está al alcance de todos los hombres que “confían su vida a Dios”, durante una eucaristía que concelebró con motivo de la festividad de Todos los Santos. “Para ser santo no se necesita realizar actos extraordinarios ni poseer dones excepcionales, basta con servir a Jesús, escucharlo y seguirlo sin perder el valor ante las dificultades”, agregó.