La paz que demuestra cuando habla se contrapone a la pasión que tiene al ejecutar el piano. Eso es lo que deja entrever uno de los conciertos grabados en video de Samir Elghoul.
Este joven músico ecuatoriano-libanés, aunque es reconocido en Europa, se sabe poco de él en el país y desde hace cinco años no se ha presentado en un escenario local.
Samir está a punto de cumplir un sueño esta noche. Un anhelo que tiene que ver con la paz y que nació a raíz de los conflictos armados que protagonizaron Hezbolá e Israel.
Hoy, desde las 21h00 (hora local), realiza una presentación en la sala de conferencias de la Unesco (sede en París), que tiene capacidad para 1.600 personas. El concierto ha sido denominado Pianos en paz (
www.pianosenpaix.org) y es un proyecto en el que él se reúne junto con el pianista Amir Katz, de origen israelí.
Samir Elghoul, de 29 años, tiene prevista esta presentación desde mayo pasado y cuenta con la colaboración de la Fundación Hablando en Paz, para que sea posible.
Según Elghoul, Líbano e Israel “no han sabido dejar de lado odios y resentimientos. No han sabido vivir de otro modo. Y la intención de unir a pianistas de las dos naciones es mostrarles otras formas de expresión y de lenguajes que lleven a entendernos”.
Él abre la velada musical con la Gran Sonata para piano Opus 37, de Piotr Ilitch Tchaikovsky. En la segunda parte y para cerrar el espectáculo, el pianista israelí Amir Katz interpretará la Sonata en si bemol mayor D960, de Franz Schubert.
Katz es un veterano de la Hochschule de Munich, ha sido laureado en concursos internacionales y ex alumno de la maestra rusa Elisso Virsaladze, al igual que Elghoul.
Ambos músicos esperan que las comunidades judía y árabe asistan al espectáculo. Además de cientos de europeos. La idea es que esta sea la primera edición de una serie de conciertos presentados en el mundo.
Samir Elghoul brindará presentaciones en Europa y posiblemente conciertos en el país, donde no ha recibido propuestas en los últimos cinco años.
Esta posibilidad se da gracias al apoyo de la Fundación Zaldumbide.