Jueves 02 de noviembre del 2006 El Gran Guayaquil

La herencia es para los hijos

Cuando no hay un testamento la ley da prioridades

La posesión efectiva de bienes es el único instrumento legal para que los herederos (hijos, padres o hermanos) accedan a los bienes de su familiar.

La muerte no solo trae tristezas. También puede acarrear problemas legales y de herencia en torno a los bienes del difunto.

Cuentas bancarias, préstamos, tarjetas de crédito, propiedades, seguros de salud y fondo de inversiones son los instrumentos más frecuentes a los que las personas recurren para manejar su dinero o sacar más réditos de él.

Pero ¿qué pasa cuando la muerte sorprende a su dueño? ¿adónde va el dinero de las cuentas?, ¿quién se queda con sus bienes? y ¿quién asume las deudas? Lo ideal, coinciden abogados consultados, es distribuirlos en vida, mediante mecanismo legal, para evitar  apuros a la familia.

El notario trigésimo del cantón, Piero Aycart Vicenzini, indica que un testamento facilita la distribución de cada bien del difunto, porque en este nombra a sus herederos y detalla lo que quiere heredar.

El testamento, que se redacta ante un notario, con tres testigos y tiene un valor de 150 dólares, es una de las opciones frecuentes, aunque ahora está siendo desplazada por la formación de compañías o sociedades familiares.

En este último instrumento, indica Aycart, la familia junta todos los bienes y los reparte en acciones, de manera que cada uno tenga parte de ellos en vida. La creación de compañías fluctúa entre 60 y 80 dólares. En la Notaría Trigésima se crean más de 100 al mes con fines de herencia.

En caso de que la persona no haya redactado un testamento o formado una compañía, los legitimarios que se crean con derecho tienen que hacer una posesión efectiva de bienes en una notaría e inscribirla en el Registro de la Propiedad.

“En términos legales todos los familiares tienen derecho, pero cuando aparece un hijo excluye a todo el mundo, tiene la preferencia”, dice Aycart.

Los hijos son los legitimarios en la mayoría de los casos. La esposa no es heredera porque es dueña de la mitad de la sociedad conyugal. Cuando el fallecido es soltero y no tiene hijos lo heredan sus padres; si estos no viven, sus hermanos.

La posesión efectiva de bienes se obtiene con la partida de defunción y las partidas de nacimiento que acrediten su condición de heredero. Tiene un costo de 40 dólares.

El registrador de la Propiedad de Guayaquil, Fernando Tamayo, indica que por el hecho de la muerte los bienes pasan a los herederos por sucesión (hijos), pero para hacerlo es necesario presentar esta posesión efectiva.

En el Registro se adjuntan este documento y la petición notariada de los herederos sobre el traspaso de las propiedades. Allí se debe detallar el número de propiedades y el lugar donde están ubicadas.

Cuando existe un testamento, este se presenta e inscribe en el Registro de la Propiedad y se cambian los nombres de las propiedades según lo establecido en el documento.

El derecho de posesión también es el requisito principal que solicitan los bancos para poder devolver los fondos que el difunto deja en una cuenta, sea de ahorros o corriente.

EL PROCESO

PARA CUENTAS

Las cuentas de ahorro o corriente se cierran con la muerte del titular, si el banco se entera de su deceso por la prensa; si no se comunica, estas siguen abiertas.  

FONDOS
En el Banco del Pacífico, por ejemplo, si tiene una cuenta con más de $ 200 los herederos tienen que presentar la  posesión efectiva de bienes y el pago del impuesto a la herencia para reclamar los fondos. El banco se encarga de hacer una carta para el cierre de la cuenta y se le da el saldo en un cheque.

PRÉSTAMOS
Si el fallecido tiene préstamos la deuda muere con él, en caso de que lo haya hecho con seguro de desgravamen. De no ser así los herederos tendrían que pagar o se ejecuta el bien  hipotecado. Lo mismo ocurre con las tarjetas de crédito.

SEGUROS DE SALUD
En el caso de los seguros de salud se rige al contrato firmado por la persona.
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