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| Cuidado pre y post bariátrico es clave |
Las personas con obesidad mórbida que se van a someter a una cirugía bariátrica para bajar de peso deben cuidar su salud antes y después del procedimiento para que este funcione.
La idea es preparar a los pacientes con obesidad mórbida para que estén lo más óptimamente posible antes de la cirugía bariátrica. De lo contrario van a tener problemas postoperatorios. "Estos pacientes suelen ser diabéticos o tienen la presión arterial muy alta. Incluso muchos sufren apnea del sueño y tienen riesgo de malignidades; y en las mujeres, por ejemplo, es común encontrar enfermedad poliquística de los ovarios. Son consideraciones que se deben tener en cuenta cuando el paciente se va a operar", dice la Dra. Clara Rodríguez-Iznaga, especialista en medicina interna y bariátrica, afiliada al Cedars Medical Center de Miami.
Los riesgos al no haber un buen cuidado prebariátrico son varios. Uno de ellos es que al terminar la operación el paciente experimente dificultad respiratoria y no se pueda sacar el tubo de respiración, o surja la necesidad de una traqueotomía (es la apertura de la cara anterior de la tráquea).
Un aviso de que pueden presentarse problemas respiratorios es la apnea del sueño, tan frecuente en las personas obesas.
Según explica el Instituto Nacional del Corazón, Pulmones y Sangre (Nhlbi, por sus siglas en inglés), la apnea del sueño es una condición común que puede ser muy seria. La respiración durante el sueño se detiene o es muy superficial. Cada pausa en la respiración típicamente dura de 10 a 20 segundos o más. Estas pausas pueden ocurrir 20 o 30 veces o más por hora.
En la apnea obstructiva no circula suficiente aire a los pulmones a través de la boca y la nariz aunque el paciente trate de respirar. Cuando esto sucede, la cantidad de oxígeno en la sangre puede bajar. Entonces la respiración normal retorna de nuevo con un ronquido fuerte o un sonido de estarse sofocando. El tratamiento de la apnea del sueño restablece la respiración normal durante la noche y alivia los síntomas de ronquido y somnolencia en el día, al tiempo que ayuda con problemas asociados tales como la presión arterial alta, y reduce el riesgo de ataque al corazón y apoplejía (conjunto de síntomas que reflejan falta o fallas del funcionamiento cerebral).
Por eso, una de las prevenciones que se deben tener cuando hay apnea del sueño antes de la operación, es poner al paciente una máquina que se llama CPAP (Presión positiva continua en la vía aérea). Esta se utiliza también en Ecuador, según el psiquiatra Pedro Posligua. Es una máscara que sopla aire hacia la garganta a determinada presión para mantener abiertos los conductos respiratorios mientras el paciente duerme.
El paciente se acostumbra a usar esa máquina unas semanas antes de la operación y se le mejora su condición pulmonar. Después de la operación, el paciente baja de peso tan rápido que pronto puede dejar de usar la máquina y respirar mejor por sí mismo mientras duerme.
Dieta baja en calorías Muchos cirujanos piden que el paciente esté en una dieta muy baja en calorías una o dos semanas antes de la cirugía, para que el hígado graso que ha crecido mucho, reduzca su tamaño y poder facilitar la cirugía. Se puede requerir una dieta con menos de mil calorías al día, la cual requiere supervisión médica, porque la persona se puede deshidratar.
En el caso de los pacientes diabéticos con mayor razón hay que controlar el azúcar de manera muy estricta antes de la cirugía, porque corren el riesgo de tener infecciones postoperatorias si el azúcar está muy alta. El azúcar es un ambiente que le encanta a las bacterias y a las infecciones, explica la Dra. Rodríguez-Iznaga.
En el caso de los hipertensos sucede igual: hay que controlarles la presión, asegurarse de que su estado cardiovascular es óptimo para resistir una cirugía.
Es necesario evaluar a fondo al paciente antes de la operación, para determinar que no tenga condiciones específicas que pueden pasar desapercibidas, tales como la bacteria helicobácter pilory, problemas de tiroides o fluctuaciones en el cortizol o en la insulina. El azúcar puede estar normal, sin embargo, la insulina puede estar muy alta, es una hiperinsulinemia, algo que antes se conocía como prediabetes.
Después de la cirugía La cirugía bariátrica requiere anestesia general, al menos dos o tres días de hospitalización y varias semanas de recuperación física, con los riesgos de cualquier cirugía, que incluyen sangrado e infección, entre otros. Por otro lado, el cuidado después de la operación también es muy importante para que esta sea exitosa. Inmediatamente después de la intervención el paciente está muy controlado por el cirujano y todo puede ir bien, pero en los meses siguientes, en los que ya está por su cuenta, puede cometer errores grandes.
Reprogramar el sistema ¿Cómo se obtiene una pérdida de peso duradera? Además de la mala absorción que se logra a propósito con la cirugía bariátrica, es necesario reprogramar el sistema. Un organismo que estaba acostumbrado a un peso de 300 o 400 libras, hay que impactarlo para que se reprograme para que se acostumbre a un peso mucho más bajo. Eso se logra por medio de una dieta estricta rica en proteína, bajo supervisión médica. Cuando el paciente llega a su peso ideal, se le empiezan a agregar calorías. La idea es que baje de peso rápidamente en un periodo corto, y luego suba de un 10 al 15 por ciento de todo el peso que bajó, y se estabilice en ese nuevo peso.
"El éxito óptimo es llevar a la persona no solo a perder el 20 por ciento de su sobrepeso o adelgazar excesivamente, sino llevarla a su peso ideal y mantenerla allí, sin que sufra anemias, malnutrición, desbalances hormonales u otros problemas", advierte la experta.
Fuente: Alfredo Arango, redactor médico; cedarsintlcenter@hcahealthcare.com; o visite www.cedarsmed.com
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