Años de crimen violento y desenfrenado no sólo roban a Lationamérica una cantidad significativa de inversión privada, sino que, en algunos casos, le merman hasta el 8 por ciento al crecimiento económico nacional, afirman economistas y funcionarios del Banco Mundial.
Las tasas de crecimiento para la economía, así como los correspondientes al ingreso y la inversión privada, serían más altos, afirman, si no fuera por la inseguridad generalizada.
En lugar de simplemente producir sus productos, las compañías se sienten impulsadas a gastar recursos en prevenir la violencia y proteger a empleados y propiedad.
"Nuestro negocio sufre mucho a causa del crimen", expresó Darío Vivas, presidente de Cotecnica, compañía venezolana de manejo de basura, subsidiaria de Veolia Environnement, de Francia. "Los empleados cambian sus cheques de sueldo, pero luego llegan a casa sin nada porque los ladrones los asaltaron".
En el caso de Brasil, si el índice de homicidios de ese país a principios de los años 90 hubiera sido tan bajo como el de Costa Rica, que es una sexta parte del de Brasil y es uno de los más bajos en la región, el ingreso per cápita habría sido de unos 200 dólares más y el producto interno bruto entre 3,2 y 8,4 por ciento más alto a fines de los 90, de acuerdo con un reporte del Banco Mundial emitido al gobierno brasileño en septiembre y dado a conocer al periódico The New York Times.
Por toda Latinoamérica, el costo económico del crimen es similarmente marcado, equivalente al 14,2 por ciento del PIB de la región, de acuerdo con el estudio más reciente, un reporte de 1999 del Banco Interamericano de Desarrollo, aunque algunos críticos sugieren que el cálculo es demasiado alto.
"Se gasta dinero en proteger cosas más que en fabricar cosas", comentó Michael Hood, economista especialista en Latinoamérica para Barclays Capital.
Pese al índice de crimen, se espera que Latinoamérica crezca casi 5 por ciento este año, de acuerdo con Barclays Capital, gracias a una fuerte economía global, altos precios de los productos de consumo y tasas de interés relativamente bajas.
Las ocho economías latinoamericanas más grandes crecieron 4,3 por ciento en 2005 después de crecer sólo 2,4 por ciento en promedio por año de 2000 a 2004, dice Barclays Capital. La perspectiva de altas ganancias es la razón por la que las compañías extranjeras dicen que han estado más que dispuestas a enfrentar los riesgos de seguridad.
Un ejecutivo en una firma venezolana, quien pidió no ser identificado porque no está autorizado para hablar con reporteros sobre el asunto, dijo que aunque la compañía había incrementado el gasto en seguridad, del 1 por ciento al 8 por ciento de los ingresos netos desde 1999, aún obtiene ganancias gracias al alto gasto de los consumidores y del gobierno. Hewlett-Packard afirma que no se siente desalentada de invertir en Latinoamérica.
Pero ésta y otras compañías multinacionales en Venezuela sí reforzaron las políticas de seguridad, después de que Carlos Colina, consultor de HP, fue asesinado en julio, al parecer por secuestradores, mientras se dirigía al aeropuerto internacional de Caracas.
En abril, manifestantes tomaron las calles en Caracas después de que unos secuestradores mataron a los tres hijos de un hombre de negocios venezolano- canadiense y a su chofer.
"El crimen es un factor importante, pero en verdad no es decisivo", aseguró Haroldo Level, gerente general de Hewlett-Packard en Latinoamérica. Las actividades de la compañía en la región crecieron 18 por ciento en el 2005, dijo Level.
Hay excepciones, como Colombia, que ilustra los beneficios económicos de atacar el crimen. Aunque tristemente célebre por la violencia generada por más de 40 años de guerra de guerrillas, el país ha reducido los homicidios un 43 por ciento y los secuestros extorsionadores un 82 por ciento desde 2002, bajo el Presidente Álvaro Uribe, de acuerdo con Alfredo Rangel Suárez, director de la Fundación Seguridad y Democracia, en Bogotá.
"Esto ha traído como consecuencia un cambio en las expectativas económicas del país", apuntó Rangel Suárez.
A pesar de estos éxitos, las compañías de seguridad Kroll y Control Risks, que dan servicio a compañías multinacionales en Latinoamérica, dicen que la demanda por sus servicios está en alza en toda la región.
Kroll reportó que sus ventas en México han crecido casi 200 por ciento en el último año.