El portugués es el idioma natal de más individuos que el francés, el alemán, el italiano o el japonés.
Por ello, puede resultar molesto para los 230 millones de hablantes de portugués que el resto del mundo frecuentemente considere su lengua materna como un idioma menor y tienda a hacer caso omiso de sus novelistas, poetas y compositores musicales.
En Sao Paulo, la ciudad más poblada del más poblado de los países de habla portuguesa, se realiza actualmente un esfuerzo para remediar esa situación.
Basado en la premisa de que los hablantes de portugués pueden beneficiarse de cierto grado de autoafirmación, el Museo de la Lengua Portuguesa abrió recientemente sus puertas.
“Esperamos que este museo represente el primer paso para mostrarle al mundo lo que somos, nuestra cultura y su importancia”, expresó Antônio Carlos Sartini, director de la institución.
El museo, inaugurado en marzo, ya se ha convertido en el más visitado de todo Brasil, al atraer a escolares y catedráticos, así como a turistas de países africanos de habla portuguesa.
En aras de la armonía y la unidad lingüística, ignora una problemática básica: determinar si el dominio del idioma pertenece a Portugal, país en el que nació, o a Brasil, la ex colonia donde más se habla.
El autor George Bernard Shaw alguna vez describió a Estados Unidos y Gran Bretaña como “dos países divididos por un idioma común”. Lo mismo podría aplicarse a Brasil, con sus 185 millones de habitantes, y Portugal, cuya población es inferior a los once millones.
Algunos portugueses puristas critican el lenguaje coloquial que se habla en Brasil y que es propagado cada vez más a nivel internacional gracias a las telenovelas producidas en ese país. Para ellos, semejante informalidad es indigna del idioma de Camões, poeta portugués del siglo XVI.
En 1996, Brasil y Portugal se unieron con cinco naciones africanas —Angola, Cabo Verde, Guinea-Bissau, Mozambique y Santo Tomé y Príncipe— para fundar la Comunidad de Países de Habla Portuguesa. El portugués recientemente fue designado idioma oficial de la Organización para la Unidad Africana, gracias a los esfuerzos de la comunidad.
Cuando Timor Oriental obtuvo su independencia de Indonesia, en 2002, se integró a la comunidad.
“Durante 850 años, nuestros vecinos inmediatos han afirmado que el portugués no tiene futuro”, expresó José Tadeu Soares, director general adjunto de la comunidad, en referencia a España.
“No obstante, aquí seguimos. La dinámica del idioma podrá proceder de Brasil, pero no me cabe la menor duda de que el portugués como idioma seguirá siendo viable”, agregó.