Al término de octubre, la proyección climática del Cenaim advierte una mayor probabilidad de lluvias intensas en la cercana temporada invernal, por el aporte de energía que proviene del Pacífico Occidental para la generación local de un evento El Niño.
Se activa una señal roja precursora de eventos cálidos incentivada por el calentamiento anómalo más oceánico, aunque las condiciones marinas superficiales se mantienen estables en las aguas costeras ecuatorianas, con una temperatura promedio de 24.3 ° C en la estación El Pelado.
La capa caliente y profunda del mar sobrepasó la profundidad de 40 metros, lo cual constituye una señal precursora de eventos cálidos en nuestro medio.