Una tasa promedio de cinco hijos por familia, unidos a la pobreza y las incidencias provocadas por la falta de recursos como la desnutrición, motivaron a impulsar un plan de control de natalidad en esta población.
Las doctoras Vanesa Cevallos y Vita Franco, que laboran en el subcentro de salud que funciona en esta localidad, buscan que las mujeres que tienen más de cuatro hijos y están en edad fértil, se liguen para frenar nacimientos no deseados.
Ambas admiten que el programa de planificación familiar del Ministerio de Salud no da los resultados esperados, pues a pesar de las charlas y la entrega gratuita de pastillas anticonceptivas, es alto el número de nacimientos.
El Ministerio de Salud determinó que en el hospital Rodríguez Zambrano, de Manta, se realice la operación de ligadura.
Tiene 25 años y ya crece en su vientre el que será su quinto hijo.
Roberto Mero Saltos, su hijo mayor, se encarga de llevar al jardín y a la escuela a sus hermanos.
Abandonó sus estudios para acompañar a su padre en sus faenas de pesca pese a que tiene 9 años.
Cecibel Saltos, su madre, se encarga de lavar ropa ajena o limpiar las viviendas de los armadores pesqueros que viven en la parroquia mantense Los Esteros durante las mañanas.
Los cinco meses de embarazo apenas se le notan. “Me salió de chiripazo. Las doctoras me dijeron que me ligue, pero no les hice caso y aquí estoy”, comentó Saltos, mientras se bambolea en una hamaca de la vivienda mixta donde vive, ubicada en un barrio periférico del cantón Jaramijó.
El resto de sus hijos la rodean. Roberto Mero, su esposo, se dedica a la pesca.
Los 20 dólares a la semana que consigue los junta con los 15 que reúne Saltos. “Con eso pagamos la escuela, compramos la comida y si alcanza nos vamos a Manta a pasear”, recalcó Mero.
“Aquí las mujeres tienen muchos hijos y también abortan bastante”, cuenta Estrella De Mera, vecina de Saltos.
Ella tiene cuatro hijos y a sus 28 años decidió ligarse para evitar un nuevo embarazo.
Proyecto
Cevallos afirmó que la iniciativa tiene como otra finalidad reducir la desnutrición de los menores de edad. “En este cantón las familias viven hacinadas y el desempleo hace que los padres alimenten mal a sus hijos”, explicó.
“Damos charlas y entregamos en forma gratuita pastillas anticonceptivas a unas mil mujeres cada mes, pero luego no regresan e irrespetan el tratamiento”, aseveró Franco.
El programa de maternidad gratuita del Ministerio de Salud destinó 150 mil dólares para financiar las operaciones que se harán sin costo para las mujeres que lo deseen.
20 mujeres a la semana se espera ligar en el hospital Rodríguez Zambrano de Manta, unidad que debe aplicar este método a las mujeres del cantón Jaramijó.